Hace tiempo que no me sentaba a escribir en este blog sobre qué estoy subiendo al sitio, y cómo lo estoy haciendo. Curiosamente, ahora en uno de los días más ocupados, cuando tengo muchas prioridades mayores, se me ocurre tirar unas líneas.
Las actualizaciones mensuales de monografías siguen su curso. La de las minas navales sí que me hizo sudar, porque es uno de esos temas que no manejo, para los cuales tengo que investigar y aprender mucho antes de ponerme a escribir. En realidad, lleva mucho trabajo de reescritura, porque sigo descubriendo cosas y tengo que retrabajar lo que tenía pensado. No se suponía que ocupara cuatro páginas, sino dos.
Abriendo un paréntesis, estoy dando espacio para este tipo de situaciones, porque algunos artículos, como los del Leopard 2, estaban muy pesados para dos páginas nada más. Así que los iré dividiendo cada vez que lo considere necesario.
Volviendo al tema, me atrasé dos semanas con las minas navales, pero estaba dentro de lo planeado y estoy contento con el resultado. Aunque me gustaría poner más fotos, pero no entran...
Ahora tengo casi listo uno nuevo, sobre la historia de las bayonetas, el cual sí será más corto, de dos páginas. Va de un tema que me interesa mucho más, las armas blancas (dicho sea de paso, acabo de comprarme un nuevo cuchillo y estoy muy contento con la compra).
Afortunadamente el tema ya había sido elegido y recortado previamente; el hecho de que sea un tema breve me da tiempo para otras prioridades. Así que seguramente estaré subiéndolo los primeros días de septiembre.
sábado, agosto 25, 2007
miércoles, agosto 22, 2007
Pájaros de acero (La guerra aérea 1914-1918)
Firmado por Carlos Martínez Campos, se aclara en la tapa que es una edición ilustrada con 107 fotografías de alto valor documental. Y realmente se puede extraer bastante de sus fotos, incluso dos en las cuales se muestran los inicios del nose-art.
El libro en sí es una recopilación de historias y eventos bélicos relacionados con la aviación durante la Gran Guerra. La primera parte es un prólogo del autor, que resume cómo el avión pasó por varios trabajos (reconocimiento, caza, bombardeo) y cómo se adaptó a cada uno.
Hasta ahora esta es la parte más amena y útil, ya que muchos de los capítulos, de calidad variable (lo que casi hace sospechar que se trate de traducciones y/o adaptaciones de otros trabajos) narran hechos aislados, historias de aviadores poco famosos, eventos pequeños dentro de otros mucho más grandes. No es que esto no me interese; el tema es que la forma de abordarlos narrativamente es un poco vieja para mi gusto, y se pierden los detalles técnicos y tácticos. Casi son obras de ficción histórica antes que narraciones sobre el uso bélico de aparatos o historias de héroes.
Los capítulos, sin orden cronológico, cuentan historias sueltas sobre aviadores italianos en el desierto, globos de observación de artillería, zepelines de bombardeo, intrusión y extracción de espías detrás de las líneas enemigas (algo que me sorprendió descubrir tan temprano en la historia del Siglo XX), y un largo etc. Lamentablemente lo jugoso se pierde: datos técnicos, fechas precisas, lugares, etc.
Los textos, si bien cortos, me cansan un poco y teniendo en cuenta que el libro es largo, no es de extrañar que hace rato que lo haya comprado y recién esté por la mitad. Cada tanto me acuesto una noche y leo un capítulo, como mucho dos; en ese sentido es el único libro que leo cada tanto en casa. A esto contribuye su deplorable estado, del cual paso a hablar.
Se trata de la primera edición, de febrero de 1932, de la editorial Gil. Lo compré por muy poco dinero, unos pesos, pero lamentablemente esto se debe en gran medida a su pésimo estado. No existe el lomo, y las dos tapas se mantienen en su lugar (apenas) por dos trozos de cinta scotch, que también mantienen sujetas las hojas cosidas. Por otra parte, la tapa está cortada en un borde, muy maltratada en los costados y muestra marcas de uso y abuso. Las hojas en sí están todas (al parecer) y si bien están con esa textura polvorienta y reseca, no crujen demasiado. Son gruesas y lo único malo que puede suceder es que finalmente colapsen sus articulaciones, particularmente las hojas de fotografías, que son de otro tipo de papel.
Con respecto a las ilustraciones, son casi todas fotografías, agrupadas cada tanto en dos hojas consecutivas que no tienen mucho que ver con el capítulo en el que están insertas. Hay unas pocas de estas hojas que estaban pegadas entre sí; con algo de trabajo y mucho de cuidado logré separarlas, pero una o dos siguen resistiéndose y no quiero dañar más el material, así que supongo que quedarán así hasta que descubra una manera segura.
El libro en sí es una recopilación de historias y eventos bélicos relacionados con la aviación durante la Gran Guerra. La primera parte es un prólogo del autor, que resume cómo el avión pasó por varios trabajos (reconocimiento, caza, bombardeo) y cómo se adaptó a cada uno.
Hasta ahora esta es la parte más amena y útil, ya que muchos de los capítulos, de calidad variable (lo que casi hace sospechar que se trate de traducciones y/o adaptaciones de otros trabajos) narran hechos aislados, historias de aviadores poco famosos, eventos pequeños dentro de otros mucho más grandes. No es que esto no me interese; el tema es que la forma de abordarlos narrativamente es un poco vieja para mi gusto, y se pierden los detalles técnicos y tácticos. Casi son obras de ficción histórica antes que narraciones sobre el uso bélico de aparatos o historias de héroes.
Los capítulos, sin orden cronológico, cuentan historias sueltas sobre aviadores italianos en el desierto, globos de observación de artillería, zepelines de bombardeo, intrusión y extracción de espías detrás de las líneas enemigas (algo que me sorprendió descubrir tan temprano en la historia del Siglo XX), y un largo etc. Lamentablemente lo jugoso se pierde: datos técnicos, fechas precisas, lugares, etc.
Los textos, si bien cortos, me cansan un poco y teniendo en cuenta que el libro es largo, no es de extrañar que hace rato que lo haya comprado y recién esté por la mitad. Cada tanto me acuesto una noche y leo un capítulo, como mucho dos; en ese sentido es el único libro que leo cada tanto en casa. A esto contribuye su deplorable estado, del cual paso a hablar.
Se trata de la primera edición, de febrero de 1932, de la editorial Gil. Lo compré por muy poco dinero, unos pesos, pero lamentablemente esto se debe en gran medida a su pésimo estado. No existe el lomo, y las dos tapas se mantienen en su lugar (apenas) por dos trozos de cinta scotch, que también mantienen sujetas las hojas cosidas. Por otra parte, la tapa está cortada en un borde, muy maltratada en los costados y muestra marcas de uso y abuso. Las hojas en sí están todas (al parecer) y si bien están con esa textura polvorienta y reseca, no crujen demasiado. Son gruesas y lo único malo que puede suceder es que finalmente colapsen sus articulaciones, particularmente las hojas de fotografías, que son de otro tipo de papel.
Con respecto a las ilustraciones, son casi todas fotografías, agrupadas cada tanto en dos hojas consecutivas que no tienen mucho que ver con el capítulo en el que están insertas. Hay unas pocas de estas hojas que estaban pegadas entre sí; con algo de trabajo y mucho de cuidado logré separarlas, pero una o dos siguen resistiéndose y no quiero dañar más el material, así que supongo que quedarán así hasta que descubra una manera segura.
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viernes, agosto 10, 2007
Cuerpos de élite, Planeta de Agostini
El otro día, de visita por mi librería de saldo y usados favorita, vi los tres tomos de esta enciclopedia. Yo tenía cuatro fascículos sueltos, de manera que sabía de qué iba.
Justo en estos días cobré unos pesos y aproveché para hacer una compra familiar (terminé yendo con mi hermano y mi mamá, y todos nos llevamos algo). En cuanto a lo militar, eso fue la elección.
Mirando los tomos con más cuidado veo que están un poco más maltratados de lo que parecían (cuando los encontré miré el primer tomo solamente, y por arriba). De todas maneras el precio era más que bueno, y lo gastado que están refleja uso, no abuso. El dorado de los lomos se perdió en dos de los tres tomos, la cinta de marcar las hojas está bastante desflecada en uno de ellos. No hay nada roto, pero si están gastados la parte superior de los lomos y las puntas y partes que rozan con las bibliotecas. Hasta donde pude ver, no tienen hojas sueltas y están todas en buenas condiciones. El tercer tomo está algo combado y muestra signos de humedad en las tapas, pero nada grave más allá de eso. Como dije antes, cosa del uso y no del abuso, teniendo en cuenta que la enciclopedia tiene sus años (21 para ser exactos).
Buscando en Internet no me queda claro si tiene 2 o 5 tomos (y teniendo 3, yo creo que la primera opción no es correcta). Como se trata de las tapas originales, me quedo más tranquilo. Incluso aunque falten dos tomos, no me molesta porque es una enciclopedia no cronológica, que mezcla episodios y descripciones de todo el Siglo XX. Además, no siempre se encuentran enciclopedias con sus tapas originales, en buen estado, y bien encuadernadas, por tan bajo precio.
Justo en estos días cobré unos pesos y aproveché para hacer una compra familiar (terminé yendo con mi hermano y mi mamá, y todos nos llevamos algo). En cuanto a lo militar, eso fue la elección.
Mirando los tomos con más cuidado veo que están un poco más maltratados de lo que parecían (cuando los encontré miré el primer tomo solamente, y por arriba). De todas maneras el precio era más que bueno, y lo gastado que están refleja uso, no abuso. El dorado de los lomos se perdió en dos de los tres tomos, la cinta de marcar las hojas está bastante desflecada en uno de ellos. No hay nada roto, pero si están gastados la parte superior de los lomos y las puntas y partes que rozan con las bibliotecas. Hasta donde pude ver, no tienen hojas sueltas y están todas en buenas condiciones. El tercer tomo está algo combado y muestra signos de humedad en las tapas, pero nada grave más allá de eso. Como dije antes, cosa del uso y no del abuso, teniendo en cuenta que la enciclopedia tiene sus años (21 para ser exactos).
Buscando en Internet no me queda claro si tiene 2 o 5 tomos (y teniendo 3, yo creo que la primera opción no es correcta). Como se trata de las tapas originales, me quedo más tranquilo. Incluso aunque falten dos tomos, no me molesta porque es una enciclopedia no cronológica, que mezcla episodios y descripciones de todo el Siglo XX. Además, no siempre se encuentran enciclopedias con sus tapas originales, en buen estado, y bien encuadernadas, por tan bajo precio.
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martes, agosto 07, 2007
¿Qué ha fallado en Irak? del General Wesley Clark
Hace tiempo compré este libro al descubrirlo en una librería de saldo, a 10 pesos (es una entrada de cine para los que no sean argentinos :D). Como me interesa el tema y conocía al sujeto, que no por nada fue un general de 4 estrellas que fue comandante general de la OTAN, pues lo compré.

Subtitulado La guerra, el terrorismo y el Imperio Americano, da justamente eso: datos sobre la Tercera Guerra del Golfo, qué pasó con el terrorismo antes, durante y después de ella, y se habla mucho sobre este supuesto Imperio (el cual él dice que no existe ni debería existir). No es que me haya decepcionado, pero sí me hubiera gustado algo más, o lo mismo pero escrito de otra manera.
Yendo por partes. Se habla sobre la guerra, pero de manera superficial para lo que yo esperaba. Claro, después de leerlo, uno ve que el objetivo del autor era otro, y que justamente el libro tiene esas tres partes, aunque no estén divididas explícitamente. Supongo que para saber más sobre el día a día, tendré que comprar otro libro.
Sobre el terrorismo y lo que dice, la mayoría yo ya lo había leido o encontrado en otras partes, pero no deja de ser reconfortante saber que alguien más se daba cuenta de ciertas cosas. Lamentablemente se nota que él como militar, y con fuentes que todavía lo son, no puede decir ciertas cosas, que deja picando o sugiere. En la parte de las acusaciones, no cae en nada bajo: es un libro con un gustito a política (no por nada se barajó su nombre como pre-candidato presidencial demócrata, como lo dice la contratapa). Pero no es un libro de propaganda, sino de exposición de ideas y datos que para muchos son desconocidos.
En la parte más política, la del final, le habla justamente a una audiencia estadounidense, con un tono que los de afuera encontrarían un poco "pro-yanki" como se dice acá. Tratando de leer por arriba de eso, se aprende mucho sobre muchos temas de fondo. Allí Clark expresa que lo que muchos llaman el Imperio Americano no existe, porque nunca fue política estadounidense invadir países y ocuparlos indefinidamente (cosa que es cierta), sino más bien manejarse con presiones económicas, diplomáticas, algo de consenso y arreglos de todo tipo (y también, lo reconoce, en la Guerra Fría mucho de poner dictadores y cosas así, no siempre buenas). Estos errores, sin embargo, eran puntuales.
La política de Bush (aunque él nunca lo ponga textualmente, está implícito) rompe con esta tradición de conseguir lo mejor para EEUU con una combinación de diplomacia, presiones, acuerdos internacionales, alianzas, etc. (y eventualmente un ataque pero no una invasión). Se revela la loca idea de invadir siete países árabes en cinco años, idea del entorno de Bush que afortunadamente, podríamos decir, se empantanó mortalmente en Irak. Este Imperio que Bush trataría de fundar contradice todo lo que para Clark es y fue EEUU. Y justamente una de las conclusiones del libro es que EEUU no necesita ni puede ser un imperio, al menos no en los términos clásicos, justamente porque el mundo de ahora no acepta gobiernos autoritarios y decisiones unilaterales, algo que caracterizó estos años en el país del norte.
Este libro es recomendable, entonces, como libro de divulgación, para aquellos que no están tan metidos en la cuestión político-militar del momento, ya que es claro y preciso al detallar muchas cuestiones y revelar otras no tan conocidas. Por otra parte, sirve para cualquier investigador o interesado que a veces escuchó por la televisión o leyó en alguna parte cosas que luego no puede citar en trabajos de investigación serios, por no tener fuente. Clark retoma muchos de esos tópicos, rumores y afirmaciones y las respalda con conocimientos propios o cita algunos libros a tener en cuenta.
Confieso que me costó leerlo, y eso que es corto, pero creo que no es culpa del libro sino mía, por haber creído que encontraría otra cosa.

Subtitulado La guerra, el terrorismo y el Imperio Americano, da justamente eso: datos sobre la Tercera Guerra del Golfo, qué pasó con el terrorismo antes, durante y después de ella, y se habla mucho sobre este supuesto Imperio (el cual él dice que no existe ni debería existir). No es que me haya decepcionado, pero sí me hubiera gustado algo más, o lo mismo pero escrito de otra manera.
Yendo por partes. Se habla sobre la guerra, pero de manera superficial para lo que yo esperaba. Claro, después de leerlo, uno ve que el objetivo del autor era otro, y que justamente el libro tiene esas tres partes, aunque no estén divididas explícitamente. Supongo que para saber más sobre el día a día, tendré que comprar otro libro.
Sobre el terrorismo y lo que dice, la mayoría yo ya lo había leido o encontrado en otras partes, pero no deja de ser reconfortante saber que alguien más se daba cuenta de ciertas cosas. Lamentablemente se nota que él como militar, y con fuentes que todavía lo son, no puede decir ciertas cosas, que deja picando o sugiere. En la parte de las acusaciones, no cae en nada bajo: es un libro con un gustito a política (no por nada se barajó su nombre como pre-candidato presidencial demócrata, como lo dice la contratapa). Pero no es un libro de propaganda, sino de exposición de ideas y datos que para muchos son desconocidos.
En la parte más política, la del final, le habla justamente a una audiencia estadounidense, con un tono que los de afuera encontrarían un poco "pro-yanki" como se dice acá. Tratando de leer por arriba de eso, se aprende mucho sobre muchos temas de fondo. Allí Clark expresa que lo que muchos llaman el Imperio Americano no existe, porque nunca fue política estadounidense invadir países y ocuparlos indefinidamente (cosa que es cierta), sino más bien manejarse con presiones económicas, diplomáticas, algo de consenso y arreglos de todo tipo (y también, lo reconoce, en la Guerra Fría mucho de poner dictadores y cosas así, no siempre buenas). Estos errores, sin embargo, eran puntuales.
La política de Bush (aunque él nunca lo ponga textualmente, está implícito) rompe con esta tradición de conseguir lo mejor para EEUU con una combinación de diplomacia, presiones, acuerdos internacionales, alianzas, etc. (y eventualmente un ataque pero no una invasión). Se revela la loca idea de invadir siete países árabes en cinco años, idea del entorno de Bush que afortunadamente, podríamos decir, se empantanó mortalmente en Irak. Este Imperio que Bush trataría de fundar contradice todo lo que para Clark es y fue EEUU. Y justamente una de las conclusiones del libro es que EEUU no necesita ni puede ser un imperio, al menos no en los términos clásicos, justamente porque el mundo de ahora no acepta gobiernos autoritarios y decisiones unilaterales, algo que caracterizó estos años en el país del norte.
Este libro es recomendable, entonces, como libro de divulgación, para aquellos que no están tan metidos en la cuestión político-militar del momento, ya que es claro y preciso al detallar muchas cuestiones y revelar otras no tan conocidas. Por otra parte, sirve para cualquier investigador o interesado que a veces escuchó por la televisión o leyó en alguna parte cosas que luego no puede citar en trabajos de investigación serios, por no tener fuente. Clark retoma muchos de esos tópicos, rumores y afirmaciones y las respalda con conocimientos propios o cita algunos libros a tener en cuenta.
Confieso que me costó leerlo, y eso que es corto, pero creo que no es culpa del libro sino mía, por haber creído que encontraría otra cosa.
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jueves, julio 26, 2007
Saltó la térmica
Como se habrán dado cuenta, desde hace unos días www.casusbelli.com.ar no está disponible por una cuestión de ancho de banda. Hasta este momento era suficiente lo que tenía pactado con la empresa de hosting. Yo veía que el tráfico subía pero pensé que aguantaría un poco más, me dormí y, preocupado por otros temas (personales y profesionales) no me di cuenta a tiempo. Así que les pido disculpas.
Estoy renegociando el tema y espero que pasa agosto esté solucionado, de todas maneras es una linda mala noticia, ya que habla de que el sitio sigue creciendo y hay cada vez más gente que lo visita y se queda a mirarlo. No es como que me gusta que haya pasado, pero hay cosas peores.
Así que gracias a todos los que lo visitan.
Estoy renegociando el tema y espero que pasa agosto esté solucionado, de todas maneras es una linda mala noticia, ya que habla de que el sitio sigue creciendo y hay cada vez más gente que lo visita y se queda a mirarlo. No es como que me gusta que haya pasado, pero hay cosas peores.
Así que gracias a todos los que lo visitan.
La Segunda Guerra Mundial y la economía

Hace tiempo encontré en una librería de saldo este libro, que compré con algo de duda pero que finalmente me entusiasmó. Lamentablemente, como allí lo indica, es el primer tomo y no creo que encuentre el segundo fácilmente, pero así son las cosas. El título original en inglés es War, Economy and Society, 1939-1945, y el autor es Alan S. Milward.
El texto analiza algunos temas muy interesantes, como si era o no rentable para Alemania la ocupación de tantos países (no lo era, se gastaban más recursos en mantener a los soldados y gobiernos títere que en lo que se sacaba en materia prima o productos manufacturados); los planes que tenía Alemania para Europa (especializar a cada país en lo que era mejor, ya fuera producir bauxita o energía eléctrica pero centralizando todo); los problemas de organización industrial que tenía Japón; las diferencias en la forma de diseñar, planear y producir que tenían EEUU, Inglaterra y Alemania; los diferentes organismos de planificación industrial y asignación de recursos de cada país, etc.
En total, se responden muchas preguntas que uno como historiador aficionado nunca tiene o difícilmente surgen, como la cantidad de horas hombre que se necesitaban para ciertas cosas, la cantidad de materias primas que se manejaban por años, etc. Lamentablemente como insiste muchas veces el autor, la falta de datos claros en ciertos casos (Japón e Italia pero también a veces la URSS) no nos dejan margen para hacer análisis precisos, pero sí para comparar algunos aspectos.
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lunes, julio 23, 2007
Pobres huérfanos
Que soy un poco adicto a los libros, ya lo deben saber si siguen este blog... y es que me pueden, particularmente si están a buen precio y son de buena calidad.
Pero también, particularmente, si los encuentro huérfanos y veo que nadie los compra. Hay libros más o menos raros, que si uno va a la misma librería muchas veces, los descubre invariablemente en el mismo estante del mismo mueble, sumando polvo... y eso me suele poner mal, sobre todo si el libro en sí me interesa.
Varias veces me ha pasado esto de ir vigilando un libro, indeciso sobre su compra, hasta que al final un día me canso y me decido a llevarlo... porque siempre me decido a llevarlo, salvo que alguien me gane de mano (que también ha pasado algunas veces).

Hace unos días me pasó con Atlas de la Tierra Media, un hermoso libro grandote, de tapa dura, que recopila mapas extrapolados de las obras de J. R. R. Tolkien y los explica con referencia a los textos. Los que conozcan, sabrán que puede ser una guía perfecta para entender, principalmente, El Silmarillion, aunque también hay referencias a El Hobbit y El Señor de los Anillos.
Puesto de costado en un estante que no era para su tamaño, perdido entre libros de otros temas (aunque cerca de los de C.S. Lewis, irónicamente), acumulaba polvo y tenía algunos daños muy menores. Mis contactos bibligráficos me permitieron conseguirlo a muy buen precio. No es que no hubiera podido comprarlo antes; es que realmente no lo consideraba prioritario. Pero una mezcla de súbito fervor por el autor (estoy comprando la Biblioteca Tolkien de Planeta Agostini) y la carita triste con la que me seguía mirando el cachorrito me terminaron de hacer decidir.
Así que lo traje a casa, calentito, mi mamá lo lavó (estaba percudido, los colores ya no brillaban en la tapa) con algo de limpiador de muebles, cosa que me asustó al principio pero ella aseguró que no perjudicaba nada el material. Y sí, quedó muy lindo. Lo tengo en la mesita de luz, para cuando vuelva a leer el Hobbit (me lo deben todavía) y quiera seguir con más cuidado la travesía de Bilbo, Gandalf y los enanos.
Ah, y ahora sí, oficialmente ya no tengo espacio en las bibliotecas para más libros, y termino apilándolos sobre mesas, cajas, etc. (para que no toque el piso los pobres). Si mi hermano se muda pronto, como quiere, y se lleva SUS muebles, estoy frito...
Pero también, particularmente, si los encuentro huérfanos y veo que nadie los compra. Hay libros más o menos raros, que si uno va a la misma librería muchas veces, los descubre invariablemente en el mismo estante del mismo mueble, sumando polvo... y eso me suele poner mal, sobre todo si el libro en sí me interesa.
Varias veces me ha pasado esto de ir vigilando un libro, indeciso sobre su compra, hasta que al final un día me canso y me decido a llevarlo... porque siempre me decido a llevarlo, salvo que alguien me gane de mano (que también ha pasado algunas veces).

Hace unos días me pasó con Atlas de la Tierra Media, un hermoso libro grandote, de tapa dura, que recopila mapas extrapolados de las obras de J. R. R. Tolkien y los explica con referencia a los textos. Los que conozcan, sabrán que puede ser una guía perfecta para entender, principalmente, El Silmarillion, aunque también hay referencias a El Hobbit y El Señor de los Anillos.
Puesto de costado en un estante que no era para su tamaño, perdido entre libros de otros temas (aunque cerca de los de C.S. Lewis, irónicamente), acumulaba polvo y tenía algunos daños muy menores. Mis contactos bibligráficos me permitieron conseguirlo a muy buen precio. No es que no hubiera podido comprarlo antes; es que realmente no lo consideraba prioritario. Pero una mezcla de súbito fervor por el autor (estoy comprando la Biblioteca Tolkien de Planeta Agostini) y la carita triste con la que me seguía mirando el cachorrito me terminaron de hacer decidir.
Así que lo traje a casa, calentito, mi mamá lo lavó (estaba percudido, los colores ya no brillaban en la tapa) con algo de limpiador de muebles, cosa que me asustó al principio pero ella aseguró que no perjudicaba nada el material. Y sí, quedó muy lindo. Lo tengo en la mesita de luz, para cuando vuelva a leer el Hobbit (me lo deben todavía) y quiera seguir con más cuidado la travesía de Bilbo, Gandalf y los enanos.
Ah, y ahora sí, oficialmente ya no tengo espacio en las bibliotecas para más libros, y termino apilándolos sobre mesas, cajas, etc. (para que no toque el piso los pobres). Si mi hermano se muda pronto, como quiere, y se lleva SUS muebles, estoy frito...
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viernes, julio 20, 2007
Por el techo
A diez días del cierre del mes, casi casi no tengo ancho de banda en el servidor... que cosas, el éxito trae problemas... :D
Casus Belli sigue creciendo en visitas, en gente que escribe... todos los meses tengo más visitas y accesos de todas partes, así que gracias a todos los que se interesan. Veremos si para el mes que viene tengo que pedir más ancho de banda...
Casus Belli sigue creciendo en visitas, en gente que escribe... todos los meses tengo más visitas y accesos de todas partes, así que gracias a todos los que se interesan. Veremos si para el mes que viene tengo que pedir más ancho de banda...
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casus belli
miércoles, julio 18, 2007
Hábitos que no mueren
Ayer me hice una escapada para visitar una librería de usados y saldos, que me dijeron tenía una amplia colección de mangas de saldo, a excelente precio. Yo quiero volver a la historieta japonesa continuando algunas series, así que miré... lamentablemente eran todos tomos nuevos, y yo busco los primeros de las series, y el único que me interesaba, el nº 5 de Rurouni Kenshin, tenía estampado un "$6" con fibrón indeleble en la tapa... así que paso, prefiero pagar el doble pero comprarlo intacto.
Con un poco de tiempo todavía, deambulé por el lugar. Muy surtido, muy variado. E inevitablemente caigo en la parte militar, donde hay algunas enciclopedias de la Segunda Guerra Mundial. Muchos tomos de "El Tercer Reich", excelente enciclopedia que nos muestra por dentro el régimen de esos años. Lamentablemente ya he comprado todos los números que pude, a un precio irrisorio de 5 pesos, en otras librerías, y es raro encontrar tantos ejemplares juntos. Estos salen cada uno 8 pesos, así que dudo...
Tomo un par, los hojeo para ver su estado de conservación (hay que tener cuidado con las cosas de saldo, particularmente las tapas, pueden dar malas sorpresas). Al abrir uno, siento un ligero crack del pegamento. Eso me dice que ese libro debe ser mío. Así que me los llevo.
Ya no tengo espacio en mi casa para libros, particularmente esos tan grandes... pero el hábito es difícil de matar.
Con un poco de tiempo todavía, deambulé por el lugar. Muy surtido, muy variado. E inevitablemente caigo en la parte militar, donde hay algunas enciclopedias de la Segunda Guerra Mundial. Muchos tomos de "El Tercer Reich", excelente enciclopedia que nos muestra por dentro el régimen de esos años. Lamentablemente ya he comprado todos los números que pude, a un precio irrisorio de 5 pesos, en otras librerías, y es raro encontrar tantos ejemplares juntos. Estos salen cada uno 8 pesos, así que dudo...
Tomo un par, los hojeo para ver su estado de conservación (hay que tener cuidado con las cosas de saldo, particularmente las tapas, pueden dar malas sorpresas). Al abrir uno, siento un ligero crack del pegamento. Eso me dice que ese libro debe ser mío. Así que me los llevo.
Ya no tengo espacio en mi casa para libros, particularmente esos tan grandes... pero el hábito es difícil de matar.
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libros
miércoles, julio 04, 2007
Luces fuera
Llega el momento y me tiembla la mano... pero bueno, hay que hacerlo.
Adiós amiga; siempre te recordaremos.
Bajo el dedo y pulso el botón.
Está hecho. Se hunde, y yo la saludo con muchos recuerdos.
Pero había que hacerlo.
Adiós amiga; siempre te recordaremos.
Bajo el dedo y pulso el botón.
Está hecho. Se hunde, y yo la saludo con muchos recuerdos.
Pero había que hacerlo.
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casus belli
martes, julio 03, 2007
Adiós a una buena amiga
Comenzó el mes cumpleaños de Casus Belli!!!
Nada más ni nada menos que 7 años continuados en la red, y se sigue celebrando con el hosting nuevo y todas las novedades de estos meses.
Lamentablemente tengo que anunciar una mala que sale con todo esto... para no volver a escribir todo, les copio el anuncio que hice para la lista de correo del sitio.
Más adelante contaré algunas cosas más, pero esta semana estoy sepultado. Menos mal que pude subir el sitio el otro día... entre los cortes de luz y los de Internet, no se puede hacer de todo.
Nada más ni nada menos que 7 años continuados en la red, y se sigue celebrando con el hosting nuevo y todas las novedades de estos meses.
Lamentablemente tengo que anunciar una mala que sale con todo esto... para no volver a escribir todo, les copio el anuncio que hice para la lista de correo del sitio.
Hace tiempo que debía haber enviado este mensaje, pero estuve muy ocupado últimamente con motivos personales, realmente ocupado, y además existía siempre un sentimiento de rechazo.
Casus Belli está cumpliendo en estas fechas 7 años, al igual que la lista, que fue creada al 4 de julio de 2000. Sin embargo, a diferencia del sitio, no ha crecido. No es la primera vez que digo que, para mí, la lista no había resultado lo que yo esperaba, lo que yo deseaba. Esto es, más allá de los debates (buenos, malos, eso es discutible) que terminaron llevándose a varios miembros importantes y sobre todo, crearon una atmósfera algo enrarecida en los que quedaron.
La lista, para mí, no estaba funcionando desde antes de todo aquello, por la simple razón de que no existía la participación que yo buscaba. Había, sí, preguntas, respuestas, pero nada más allá de esos episodios aislados: no la veía como una comunidad, que era lo que quería formar. Casus Belli estaba pensado de manera unidireccional, por así decirlo: yo escribía para el resto. La lista del sitio debía ser el lugar de comunicación multidireccional, en donde todo hablaban con todos. Y creo que nunca fue así. Posiblemente los pocos miembros originales, o los más antiguos, estarán en desacuerdo. A más de uno, la lista les sirvió, al menos de manera puntual, para descargar alguna duda o inquietud.
He tenido muchas iniciativas para incorporar al sitio, y a todas las he probado; la mayoría han resultado. El blog no parece tener mucha audiencia, pero eso no me importa, porque lo que yo quería era escribir, no necesariamente ser leído; además es algo que se soluciona con un poco más de esfuerzo y táctica. He agregado videos, he cambiado el diseño, mudado la página a un servidor pago, con dominio propio y mucho espacio y transferencia; he puesto publicidad para mantener eso, y funciona... Todo funciona; incluso sigo conociendo personas a través de los mails que me envían y me alientan y corrigen detalles.
Sin embargo, como dije, la lista desde el comienzo ha sido la gran excepción. Ahora está ahí anclada, desde hace mucho tiempo, como uno de esos buques de guerra que han sido parte de la historia, más o menos humildemente, pero que no sirven ya por obsolescencia o fallas de diseño, y que al no poder ser mejoradas, tiene que irse.
Fue así que decidí desactivar la lista, considerando que por cuestiones diversas (en parte, tengo que admitirlo, un error técnico mío al pulsar algo que no debía de Yahoo, que no puede ser revertido y me impide el reclutamiento) no le sirve ya a nadie. Somos 104 miembros mudos, y aunque yo quitara la moderación, dudo que sirviera de algo, porque antes éramos más y tampoco hablábamos. Así que creo que es lo correcto, al menos desde mi punto de vista.
Lo veo, de nuevo, como a uno de esos buques de guerra que, en lugar de dejarlos oxidar en puerto, los hunden en maniobras reales para simular condiciones de combate. Al menos le damos un final honorable.
Dejo poco margen para que me manden mails, porque pienso hacerlo mañana, 4 de julio de 2007, día del 7º aniversario, como una medida simbólica. A partir de entonces, ya tienen mi mail en el sitio para decirme lo que piensan. No creo que valga la pena reemplazarla por una lista nueva, con nueva gente, porque tampoco puedo moderarla, al igual que no puedo moderar esta por falta de tiempo; tampoco sé si serviría de algo. Pero si alguno tiene alguna idea y quiere participar, que me diga. La de otra lista la he descartado, aunque me pueden convencer; por otra parte, no tengo recursos para sustentar un foro, y siendo que existen páginas tan buenas con foros propios, como la de Portierramaryaire. com, el cual he recomendado muchas veces, me parece redundante intentarlo de nuevo. Sencillamente les sugiero que me vean allí, y prueben el sitio que estoy seguro les va a gustar; en mis escasos minutos de todos los días es uno de los tres foros en toda Internet en los que me permito entrar y "perder el tiempo".
En fin, alargo la despedida... y es que no quiero hacerlo. Pero en mi vida he aprendido que se prueba, se prueba, se prueba... y si sigue sin andar, se cambia. Y ya alargué demasiado esta despedida.
Así que nos vemos más adelante, en el sitio, en el blog, en algún foro... o en mi mail si tienen algo que decirme.
Saludos y cambio y fuera.
Más adelante contaré algunas cosas más, pero esta semana estoy sepultado. Menos mal que pude subir el sitio el otro día... entre los cortes de luz y los de Internet, no se puede hacer de todo.
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lunes, junio 25, 2007
El nacimiento de un sueño
Hace ya casi 7 años comencé a dedicarme a una afición que nunca pensé que me llevaría a aprender tanto. Hace ya casi 7 años nacía Casus Belli.
Siempre me habían interesado las máquinas de guerra y trataba de leer y mirar todo lo que tuviera que ver con ellas, la guerra y la historia en general, dejando de lado, por así decirlo, las cuestiones políticas y a veces morales (sobre las cuales iba formando una opinión aparte). Cuando mi familia consiguió un acceso limitado a Internet, hacia finales del siglo XX, me di cuenta de que allí había un gran potencial para aprender. Ya podía dejar de buscar solamente en libros y revistas de segunda mano, en películas o documentales (si es que teníamos televisión por cable con canales interesantes). Ahora podía mantenerme más al tanto de todo lo que pasaba... y de todo lo que había pasado.
Al poco tiempo fue notando un patrón: todos los sitios que encontraba estaban en inglés. Yo me manejaba relativamente bien con el idioma, y de hecho aprendí muchas expresiones técnicas y no tan técnicas de esa manera. Pero además de leer, a mí siempre me gustó escribir, preguntar, investigar. Poco a poco fue surgiendo una idea: crear una página sobre armamento, un pasatiempo de lectura e investigación que luego creara algo que otros pudieran explorar y del cual pudieran aprender lo poco que yo sabía.
Casus Belli surgió así, de manera bastante rudimentaria, en un servidor gratuito. Al tiempo, cambió de servidor, y luego de nuevo. Casi perdí la cuenta ya; pero lo importante es que fui aprendiendo valiosas lecciones con cada caída del servicio, cada cambio de objetivos, cada reseteo de la parte gráfica. No es raro ahora que Casus Belli tenga tantas secciones, algunas menores y algunas mucho mayores; cada una refleja un anhelo, un determinado objetivo, el ansia de responder determinadas preguntas (propias o ajenas).
Durante mucho tiempo consideré, de manera bastante egocéntrica, que Casus Belli era el mejor sitio sobre tecnología militar en castellano (y así lo ponía en el título, lo cual no deja de avergonzarme un poco todavía). Es cierto que por un buen rato, creo que fue el único; y si fue uno de los mejores, fue más que nada porque los demás eran pocos, y también eran de calidad.
Con el tiempo fueron surgiendo otros sitios, algunos generales como este, otros enfocados en ciertos períodos históricos. Conozco muchos de ellos y puedo decir que son excelentes, y realmente me da gusto "competir" con ellos, en el buen sentido. En ese contexto, el objetivo general de Casus Belli ha cambiado radicalmente, ya que hay muchos lugares para que el internauta común pueda informarse de ciertos temas, y sobre todo, mantenerse informado y compartir su afición e interés.
Pero a pesar de todo, el anhelo, las ganas de trabajar en este proyecto siguen estando. Como suele suceder, a veces ha decrecido, incluso hasta el punto de pensar en abandonar; pero ahora con ya 7 años de experiencia, sigue resurgiendo mes a mes, y en gran medida gracias al aporte material y anímico de muchos visitantes, asiduos y ocasionales.
Con motivo de estos 7 años de vida iré poniendo a disposición del público una serie de artículos monográficos, con un enfoque particularmente divulgativo, ya que veo que muchos de los visitantes no son aficionados a la historia militar y no tienen porqué saber algunos temas que para el resto son "básicos". Espero que les resulten interesantes.
Gracias una vez más a todos por su apoyo, críticas y comentarios bien intencionados.
Siempre me habían interesado las máquinas de guerra y trataba de leer y mirar todo lo que tuviera que ver con ellas, la guerra y la historia en general, dejando de lado, por así decirlo, las cuestiones políticas y a veces morales (sobre las cuales iba formando una opinión aparte). Cuando mi familia consiguió un acceso limitado a Internet, hacia finales del siglo XX, me di cuenta de que allí había un gran potencial para aprender. Ya podía dejar de buscar solamente en libros y revistas de segunda mano, en películas o documentales (si es que teníamos televisión por cable con canales interesantes). Ahora podía mantenerme más al tanto de todo lo que pasaba... y de todo lo que había pasado.
Al poco tiempo fue notando un patrón: todos los sitios que encontraba estaban en inglés. Yo me manejaba relativamente bien con el idioma, y de hecho aprendí muchas expresiones técnicas y no tan técnicas de esa manera. Pero además de leer, a mí siempre me gustó escribir, preguntar, investigar. Poco a poco fue surgiendo una idea: crear una página sobre armamento, un pasatiempo de lectura e investigación que luego creara algo que otros pudieran explorar y del cual pudieran aprender lo poco que yo sabía.
Casus Belli surgió así, de manera bastante rudimentaria, en un servidor gratuito. Al tiempo, cambió de servidor, y luego de nuevo. Casi perdí la cuenta ya; pero lo importante es que fui aprendiendo valiosas lecciones con cada caída del servicio, cada cambio de objetivos, cada reseteo de la parte gráfica. No es raro ahora que Casus Belli tenga tantas secciones, algunas menores y algunas mucho mayores; cada una refleja un anhelo, un determinado objetivo, el ansia de responder determinadas preguntas (propias o ajenas).
Durante mucho tiempo consideré, de manera bastante egocéntrica, que Casus Belli era el mejor sitio sobre tecnología militar en castellano (y así lo ponía en el título, lo cual no deja de avergonzarme un poco todavía). Es cierto que por un buen rato, creo que fue el único; y si fue uno de los mejores, fue más que nada porque los demás eran pocos, y también eran de calidad.
Con el tiempo fueron surgiendo otros sitios, algunos generales como este, otros enfocados en ciertos períodos históricos. Conozco muchos de ellos y puedo decir que son excelentes, y realmente me da gusto "competir" con ellos, en el buen sentido. En ese contexto, el objetivo general de Casus Belli ha cambiado radicalmente, ya que hay muchos lugares para que el internauta común pueda informarse de ciertos temas, y sobre todo, mantenerse informado y compartir su afición e interés.
Pero a pesar de todo, el anhelo, las ganas de trabajar en este proyecto siguen estando. Como suele suceder, a veces ha decrecido, incluso hasta el punto de pensar en abandonar; pero ahora con ya 7 años de experiencia, sigue resurgiendo mes a mes, y en gran medida gracias al aporte material y anímico de muchos visitantes, asiduos y ocasionales.
Con motivo de estos 7 años de vida iré poniendo a disposición del público una serie de artículos monográficos, con un enfoque particularmente divulgativo, ya que veo que muchos de los visitantes no son aficionados a la historia militar y no tienen porqué saber algunos temas que para el resto son "básicos". Espero que les resulten interesantes.
Gracias una vez más a todos por su apoyo, críticas y comentarios bien intencionados.
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martes, junio 19, 2007
De himnos y banderas
Los argentinos tenemos dos particularidades (sí, dos más, y van...): tenemos Monumento e Himno a nuestra Bandera Nacional.
Del monumento hablaré dentro de poco; de nuestro himno a la bandera, me basta contar una anécdota que recién escuché de boca de nuestros ilustre tenor José Cura (rosarino como yo). Allá por 1906, se estrenó una ópera en donde existía una aria en particular: el tenor la cantaba a la bandera argentina, dentro de la historia, y envuelto en dicha insignia. Fue tanta la emoción que el público pidió que la repitiera, y al hacerlo el tenor, la gente escuchó de pie. A partir de ese momento se la adoptó como himno, a pesar de no haber sido pensada de esa manera; de hecho, como bien contaba José Cura, es bastante difícil de cantar (si lo sabremos los argentinos) porque tiene muchas variaciones entre bajos y agudos.
Ese himno que tiene tantas anécdotas... Cura ejemplificó, creo que perfectamente, lo que pienso sobre algunos temas (ver cuestión Malvinas e ingleses) con otra anécdota. Él cantó muchas veces este himno, la Aurora, en todas partes del mundo, enorgulleciéndose de él. En Inglaterra, ante 45.000 ingleses, tuvo la hombría de bien de comentarle a la audiencia que quería hacerlo no solamente por ser él argentino, sino como gesto de reconciliación, de dejar en el pasado lo que está ya en el pasado. Y según cuenta, mientras él lo cantaba, las 45.000 personas se pusieron de pie, con una mano en el corazón, como si fuera su propio himno. Creo que aquello lo dice todo.
Y del Monumento a la Bandera, ¿qué puedo decir? Es un orgullo para nosotros. Uno la anécdota de Cura a las mías, y recuerdo cuando en la primaria y secundaria, a eso de las 7 de la mañana (generalmente temblando de frío), izábamos la insignia del mástil mientras cantábamos su himno. Me enteré más adelante que eso no se hace en otros países, y como siempre, me llama un poco la atención. Creo que es un gesto de buen patriotismo para nuestros hijos e hijas, haga frío o calor, el honrar a nuestro mayor símbolo patrio.
Hace 50 años, el 20 de junio de 1957, se inauguraba el Monumento, en el lugar en donde el general Belgrano enarboló por primera vez la Bandera Argentina. El Monumento se venía proyectando desde 1898; en una constante demostración de la naturaleza argentina, los sucesivos gobiernos lo habían demorado más y más. Pero finalmente lo tuvimos, y es hermoso. A partir de ahora, con las reformas y las nuevas luces (se inauguran hoy), será todavía más hermoso.
Mañana cumple 50 años; y la ciudad, como siempre, festeja tirando la casa por la ventana. Como no tenemos fecha de fundación, es algo que nos compensa. Todos los años hay desfiles cívico-militares y muchas actividadades culturales; las de este año han sido todavía mayores y más espectaculares.
De más está decir que me siento orgulloso y muy emocionado de poder vivir este momento, y aunque no pude asistir a muchas de estas celebraciones, las de hoy y mañana no pienso perdermelas.
Dice José Cura, que ahora vive en España, que cuando uno está en Argentina, canta el Himno Nacional bajito, con vergüenza (y es un himno difícil de atinarle a los tonos, hay que reconocerlo) y mira la bandera como si no estuviera ahí. Pero cuando está uno afuera por mucho tiempo, mira la bandera o escucha el Himno y se emociona. No dudo que a mí me pasaría.
Del monumento hablaré dentro de poco; de nuestro himno a la bandera, me basta contar una anécdota que recién escuché de boca de nuestros ilustre tenor José Cura (rosarino como yo). Allá por 1906, se estrenó una ópera en donde existía una aria en particular: el tenor la cantaba a la bandera argentina, dentro de la historia, y envuelto en dicha insignia. Fue tanta la emoción que el público pidió que la repitiera, y al hacerlo el tenor, la gente escuchó de pie. A partir de ese momento se la adoptó como himno, a pesar de no haber sido pensada de esa manera; de hecho, como bien contaba José Cura, es bastante difícil de cantar (si lo sabremos los argentinos) porque tiene muchas variaciones entre bajos y agudos.
Ese himno que tiene tantas anécdotas... Cura ejemplificó, creo que perfectamente, lo que pienso sobre algunos temas (ver cuestión Malvinas e ingleses) con otra anécdota. Él cantó muchas veces este himno, la Aurora, en todas partes del mundo, enorgulleciéndose de él. En Inglaterra, ante 45.000 ingleses, tuvo la hombría de bien de comentarle a la audiencia que quería hacerlo no solamente por ser él argentino, sino como gesto de reconciliación, de dejar en el pasado lo que está ya en el pasado. Y según cuenta, mientras él lo cantaba, las 45.000 personas se pusieron de pie, con una mano en el corazón, como si fuera su propio himno. Creo que aquello lo dice todo.
Y del Monumento a la Bandera, ¿qué puedo decir? Es un orgullo para nosotros. Uno la anécdota de Cura a las mías, y recuerdo cuando en la primaria y secundaria, a eso de las 7 de la mañana (generalmente temblando de frío), izábamos la insignia del mástil mientras cantábamos su himno. Me enteré más adelante que eso no se hace en otros países, y como siempre, me llama un poco la atención. Creo que es un gesto de buen patriotismo para nuestros hijos e hijas, haga frío o calor, el honrar a nuestro mayor símbolo patrio.
Hace 50 años, el 20 de junio de 1957, se inauguraba el Monumento, en el lugar en donde el general Belgrano enarboló por primera vez la Bandera Argentina. El Monumento se venía proyectando desde 1898; en una constante demostración de la naturaleza argentina, los sucesivos gobiernos lo habían demorado más y más. Pero finalmente lo tuvimos, y es hermoso. A partir de ahora, con las reformas y las nuevas luces (se inauguran hoy), será todavía más hermoso.
Mañana cumple 50 años; y la ciudad, como siempre, festeja tirando la casa por la ventana. Como no tenemos fecha de fundación, es algo que nos compensa. Todos los años hay desfiles cívico-militares y muchas actividadades culturales; las de este año han sido todavía mayores y más espectaculares.
De más está decir que me siento orgulloso y muy emocionado de poder vivir este momento, y aunque no pude asistir a muchas de estas celebraciones, las de hoy y mañana no pienso perdermelas.
Dice José Cura, que ahora vive en España, que cuando uno está en Argentina, canta el Himno Nacional bajito, con vergüenza (y es un himno difícil de atinarle a los tonos, hay que reconocerlo) y mira la bandera como si no estuviera ahí. Pero cuando está uno afuera por mucho tiempo, mira la bandera o escucha el Himno y se emociona. No dudo que a mí me pasaría.
domingo, junio 17, 2007
La caza al Octubre Rojo (1990)
Hace un tiempo vi el DVD en un estante de ofertas y no pude resistirme. Compré primer otra película, pero lo tuve en mente y cuando tuve algo más de dinero (no era mucho de todas maneras) volví y compré la película.
En la tapa dice que es una edición de coleccionista; de eso solamente tiene el trailer y las entrevistas a la tripulación, digo a los responsables de film :D No es que sea mala, pero por eso solo yo no diría que es solamente para coleccionistas. La película vale por sí sola, y así la hubiera comprado incluso sin ningún extra.
Esta tarde o mañana la veré, pero ya me divertí mucho con algunas de las anécdotas que cuentan. Realmente una película para tener en cuenta y mirar de nuevo, un clásico de la Guerra Fría.
En la tapa dice que es una edición de coleccionista; de eso solamente tiene el trailer y las entrevistas a la tripulación, digo a los responsables de film :D No es que sea mala, pero por eso solo yo no diría que es solamente para coleccionistas. La película vale por sí sola, y así la hubiera comprado incluso sin ningún extra.
Esta tarde o mañana la veré, pero ya me divertí mucho con algunas de las anécdotas que cuentan. Realmente una película para tener en cuenta y mirar de nuevo, un clásico de la Guerra Fría.
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lunes, junio 11, 2007
The Fog of War (2003)
Ganador de un Oscar como Mejor Documental, este largometraje de 95 minutos pinta, en entrevistas, material de archivo, audios nunca escuchados y mucho más, la historia de Robert McNamara, pieza clave de parte de la guerra de Vietnam (como Secretario de Defensa estadounidense) y también de parte de las estrategias de la Segunda Guerra Mundial.
Muchas veces me crucé con ese nombre en libros sobre la historia de Vietnam. Sin embargo, como me pasa con muchos nombres, no me focalicé en él. Por mucho tiempo lo mío fue la Segunda Guerra Mundial, y para cuando cambié un poco el enfoque y pasé a Vietnam (todavía no termino de leer todo lo que tengo sobre el conflicto) comenzó a interesarme algunas de sus acciones.
Un día como cualquiera encendí la televisión y allí estaba él hablando de sus orígenes, de sus días en el colegio... y no pude dejar de mirar. Tenemos a un hombre controvertido, lúcido, evidentemente brillante, relatándonos cómo aprendió sus 11 lecciones sobre la guerra (aprendidas en Vietnam, pero aplicables en general a todas):
1 - Empatiza con tu enemigo
2 - La racionalidad no nos salvará
3 - Hay algo más allá de nosotros mismos
4 - Maximiza la eficiencia
5 - La proporcionalidad debe ser una guía en toda guerra
6 - Consigue los datos
7 - La creencia y el ver están muchas veces equivocados
8 - Prepárate para reexaminar tus razonamientos
9 - Para poder hacer el bien, puede ser que tengas que hacer el mal
10 - Nunca digas nunca
11 - No puedes cambiar la naturaleza humana
Como pueden verse, sencillas, y sin embargo aparentemente tan difíciles de seguir... La primera y la última creo que son las que más me hacen pensar y marcan cuestiones que yo tengo en mente desde hace ya un buen tiempo.
Las anécdotas son muchas, pero sobresalen algunas, como las de la lección 2, que muestra que pueden existir países dispuestos a inmolarse en una guerra nuclear, durante la Guerra Fría. McNamara cuenta cómo el mundo se salvó por los pelos en varias ocasiones de cocinarse en fuego radioactivo. Y sin embargo, al salvarse tal vez pasaron cosas peores...
Decir más sería gastar las teclas inútilmente: los invito a verlo, porque sinceramente es algo imperdible, que muchos deberían ver, no solamente por gusto o interés, sino dentro de universidades y otras instituciones académicas. Sobre todo teniendo en cuenta cómo (en mi opinión) los temas militares y político-militares son bastante excluidos de las aulas.
En Argentina, puede verselo cada tanto en el canal de cable I-Sat, aunque desconozco si en otros países algún canal lo pasa (deberían). Y si no, siempre están los DVDs.
Artículo en Internet Movie DataBase
http://www.imdb.com/title/tt0317910/
Artículo en Wikipedia (en inglés); detalla las principales lecciones y ejes del documental
http://en.wikipedia.org/wiki/The_fog_of_war
Muchas veces me crucé con ese nombre en libros sobre la historia de Vietnam. Sin embargo, como me pasa con muchos nombres, no me focalicé en él. Por mucho tiempo lo mío fue la Segunda Guerra Mundial, y para cuando cambié un poco el enfoque y pasé a Vietnam (todavía no termino de leer todo lo que tengo sobre el conflicto) comenzó a interesarme algunas de sus acciones.
Un día como cualquiera encendí la televisión y allí estaba él hablando de sus orígenes, de sus días en el colegio... y no pude dejar de mirar. Tenemos a un hombre controvertido, lúcido, evidentemente brillante, relatándonos cómo aprendió sus 11 lecciones sobre la guerra (aprendidas en Vietnam, pero aplicables en general a todas):
1 - Empatiza con tu enemigo
2 - La racionalidad no nos salvará
3 - Hay algo más allá de nosotros mismos
4 - Maximiza la eficiencia
5 - La proporcionalidad debe ser una guía en toda guerra
6 - Consigue los datos
7 - La creencia y el ver están muchas veces equivocados
8 - Prepárate para reexaminar tus razonamientos
9 - Para poder hacer el bien, puede ser que tengas que hacer el mal
10 - Nunca digas nunca
11 - No puedes cambiar la naturaleza humana
Como pueden verse, sencillas, y sin embargo aparentemente tan difíciles de seguir... La primera y la última creo que son las que más me hacen pensar y marcan cuestiones que yo tengo en mente desde hace ya un buen tiempo.
Las anécdotas son muchas, pero sobresalen algunas, como las de la lección 2, que muestra que pueden existir países dispuestos a inmolarse en una guerra nuclear, durante la Guerra Fría. McNamara cuenta cómo el mundo se salvó por los pelos en varias ocasiones de cocinarse en fuego radioactivo. Y sin embargo, al salvarse tal vez pasaron cosas peores...
Decir más sería gastar las teclas inútilmente: los invito a verlo, porque sinceramente es algo imperdible, que muchos deberían ver, no solamente por gusto o interés, sino dentro de universidades y otras instituciones académicas. Sobre todo teniendo en cuenta cómo (en mi opinión) los temas militares y político-militares son bastante excluidos de las aulas.
En Argentina, puede verselo cada tanto en el canal de cable I-Sat, aunque desconozco si en otros países algún canal lo pasa (deberían). Y si no, siempre están los DVDs.
Artículo en Internet Movie DataBase
http://www.imdb.com/title/tt0317910/
Artículo en Wikipedia (en inglés); detalla las principales lecciones y ejes del documental
http://en.wikipedia.org/wiki/The_fog_of_war
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miércoles, mayo 30, 2007
Crecimiento
Estos días pude ver que el sitio, después de una más o menos importante caida en visita en abril, ha pegado un salto muy grande de público. Si bien sigue la tendencia de estos meses, el aumento ha sido más grande de lo esperado; y eso que todavía no he aplicado algunas cosas nuevas que tengo pensadas para el 7º aniversario, y que ya estoy preparando (principalmente la primera monografía).
Pensé que todo se debería a la publicación de los artículos sobre las Armas V, pero veo que todavía no aparecen en los radares de algunos... habrá que esperar que Google lo haga.
Con respecto a la caida de abril, me ha llamado la atención; aunque fue mixta (cayeron algunos indicadores, pero otros no), lo principal es que no cayeron mucho los promedios de visitas por día.
Me da mucho gusto ver que sigue habiendo muchos visitantes por día, incluso llegando a promedios de 800 visitas por día. Eso teniendo en cuenta que algunos artículos son muy detallados, y se trata de un sitio más que nada para entendidos o personas que tienen mucho interés en estos temas. Sin embargo espero seguir acercándome a los que no saben mucho de asuntos militares y son, según lo que me expresan en sus mails, un interesante aporte al sitio.
Pensé que todo se debería a la publicación de los artículos sobre las Armas V, pero veo que todavía no aparecen en los radares de algunos... habrá que esperar que Google lo haga.
Con respecto a la caida de abril, me ha llamado la atención; aunque fue mixta (cayeron algunos indicadores, pero otros no), lo principal es que no cayeron mucho los promedios de visitas por día.
Me da mucho gusto ver que sigue habiendo muchos visitantes por día, incluso llegando a promedios de 800 visitas por día. Eso teniendo en cuenta que algunos artículos son muy detallados, y se trata de un sitio más que nada para entendidos o personas que tienen mucho interés en estos temas. Sin embargo espero seguir acercándome a los que no saben mucho de asuntos militares y son, según lo que me expresan en sus mails, un interesante aporte al sitio.
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casus belli
jueves, mayo 10, 2007
Schweizer Militär vom Jahr 1700 bis auf die Neuzeit
Que no asuste el título... Realmente es la joya de la corona, mejor dicho la joya de mi colección. Hace unos meses lo compré a un precio irrisorio para lo que realmente es.
Como lo dice su título en alemán, se dedica a compilar información de los uniformes y demás elementos utilizados por el ejército suizo desde su creación hacia 1700 hasta la fecha de publicación del libro. Junto con la enorme cantidad de datos históricos (que no puedo comprender ya que no sé alemán, lamentablemente) hay muchas ilustraciones a página completa, con gran detalle. Soldados suizos que nunca combatieron bajo su propia bandera, pero sí bajo la bandera de varios otros países europeos, Francia particularmente. Estas ilustraciones muestran los uniformes utilizados y la fecha y procedencia de las tropas; para más lujo estas hojas está precedidas por hojas de papel de calcar como protección.
Este volumen de considerable tamaño, fechado en Berna en 1906, está en perfecto estado de conservación. Ni una hoja rota o escrita; apenas algunas huellas de óxido o algo similar en las hojas de papel de calcar. Algunos daños menores en la encuadernación, que hace que ciertas páginas se abran automáticamente (el que sepa de libros sabrá a lo que me refiero), pero nada más. La tapa es de una gran solidez, de cartón recubierto de alguna clase de tela gris bastante gruesa.
Aunque como digo, lamentablemente no entiendo casi nada de lo que dice (algunas partes están en francés, pero el resto es alemán suizo de hace un siglo, y para colmo está en caracteres góticos) es la joya de mi naciente biblioteca de historia militar.
Les dejo algunas imágenes que ilustran lo que comento, para que vean que no exagero. Realmente estoy muy complacido y contento por haber podido comprarlo, sobre todo cuando otras veces he tenido que dejar ir libros tal vez más interesantes para mí, pero también más caros y en peores condiciones.
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martes, mayo 08, 2007
Argentina sin radares
A cualquier argetino, supongo yo, le da algo de vergüenza que su país viva sin radares ni militares ni civiles, con avionetas llenas de contrabando colandose por la frontera norte y con aviones de pasajeros a punto de colisionar cada tanto.
Sin embargo, esta situación, que no se da prácticamente en ninguna parte del mundo (hasta los países más pobres tienen, según sé, radares en sus aeropuertos principales) , es todavía más vergonzosa, desde el momento en que las autoridades, civiles y militares, cierran los ojos, agitan la cabeza diciendo "no" y se tapan las orejas con las manos, para evitar ver la realidad que pronto les podría estallar en la cara.
Para los que no sepan, el control de las actividades aeronáuticas estaba bajo control de la Fuerza Aérea Argentina hasta hace poco (situación heredada de la dictadura y que solamente se repetía en Nigeria). Controladores aéreos, el pronóstico del tiempo, todo lo que estaba a unos metros por encima de la superficie era controlado por ellos. Esto se terminó con sucesivas denuncias de corrupción e inoperancia, cuando un conocido director de películas y antiguo piloto filmó un documental que desnudaba el estado pésimo en el que se trabajaba, y el grave problema de los controladores aéreos.
A eso se le suma que en los principales aeropuertos de Buenos Aires el radar está dañado desde hace tiempo y ahora finalmente no funciona, lo que hace que se tenga que volar como en la década del 50: aproximaciones visuales, mucho diálogo entre pilotos y controladores, y una separación de 10 minutos entre avión y avión, para prevenir colisiones.
Todo eso, sin embargo, no tapa el sol: hace unos días una asociación mundial de pilotos civiles advirtió a sus asociados que, al operar en aeropuertos argentinos, deben tener la máxima precausión.
Y pasa lo que debía pasar: por suerte no un accidente en toda regla, pero sí una advertencia. Que estos señores seguirán ignorando, a pesar de que puede haber costado la vida de centenares de personas. ¿Lloraremos nuevamente sobre la sangre derramada?
Para tener una idea, les sugiero este artículo, del cual comento algunos pasajes.
Mejor que haya empresas interesadas... que haya alguien!!! ahora no hay nadie custodiando los cielos. Mejor que haya empresas que quieran invertir y mejorar el servicio, no como el Estado que no ha invertido dinero en décadas para comprar mejores sistemas. Lamentablemente esa es la realidad.
400 personas? desconozco la suma total de ambos aviones; cuyos pasajeros podrían haber sido víctimas instantáneas. Lo curioso es que el anuncio de la Ministra de que todo estaba bien vino con poca diferencia del incidente... y según veo en la televisión, en uno de los aviones viajaba, aparentemente, uno de nuestros ministros Fernández (el de los superpoderes). Miren que estuvieron también a punto de perder un gobierno, que es año electoral y pierden un ministro por sus mentiras...
¿Vamos a esperar a que lo hagan? Estamos cerca...
El artículo menciona varias veces sobre los intereses que siguen teniendo los militares por no soltar un mercado tan jugoso, en el que ellos tenían un control monopólico. Se maneja mucho dinero y poder, y aquí lamentablemente hay muchos militares de otros tiempo, no de los democráticos y más jóvenes, que todavía no llegan a esa parte de la cadena de mando. Personas que por cuestiones de status podrían seguir volando con aviones de papel.
Con respecto a los controladores aéreos, dice el artículo que deberían ser 36 y son 16 en Ezeiza... De manera que el problema no es solamente tecnológico, sino de voluntad. Lo ideal es que ambas partes, técnica y humana, estén bien coordinadas.
En fin, me retiro con mi vergüenza de argentino, que no vale mucho ante la sobreoferta. También hay inflación de eso (a pesar de que el gobierno inventa un nuevo índice para decir que hay deflación).
Sin embargo, esta situación, que no se da prácticamente en ninguna parte del mundo (hasta los países más pobres tienen, según sé, radares en sus aeropuertos principales) , es todavía más vergonzosa, desde el momento en que las autoridades, civiles y militares, cierran los ojos, agitan la cabeza diciendo "no" y se tapan las orejas con las manos, para evitar ver la realidad que pronto les podría estallar en la cara.
Para los que no sepan, el control de las actividades aeronáuticas estaba bajo control de la Fuerza Aérea Argentina hasta hace poco (situación heredada de la dictadura y que solamente se repetía en Nigeria). Controladores aéreos, el pronóstico del tiempo, todo lo que estaba a unos metros por encima de la superficie era controlado por ellos. Esto se terminó con sucesivas denuncias de corrupción e inoperancia, cuando un conocido director de películas y antiguo piloto filmó un documental que desnudaba el estado pésimo en el que se trabajaba, y el grave problema de los controladores aéreos.
A eso se le suma que en los principales aeropuertos de Buenos Aires el radar está dañado desde hace tiempo y ahora finalmente no funciona, lo que hace que se tenga que volar como en la década del 50: aproximaciones visuales, mucho diálogo entre pilotos y controladores, y una separación de 10 minutos entre avión y avión, para prevenir colisiones.
Todo eso, sin embargo, no tapa el sol: hace unos días una asociación mundial de pilotos civiles advirtió a sus asociados que, al operar en aeropuertos argentinos, deben tener la máxima precausión.
Y pasa lo que debía pasar: por suerte no un accidente en toda regla, pero sí una advertencia. Que estos señores seguirán ignorando, a pesar de que puede haber costado la vida de centenares de personas. ¿Lloraremos nuevamente sobre la sangre derramada?
Para tener una idea, les sugiero este artículo, del cual comento algunos pasajes.
Desde los gremios se denunció que dos aviones estuvieron a punto de colisionar en la ruta entre Córdoba y Buenos Aires. Sin embargo, las empresas no lo denunciaron y la ministra de Defensa atribuyó las denuncias a “sectores interesados en ocupar el espacio” que deja libre la Fuerza Aérea en el control del tráfico de aviones.
Mejor que haya empresas interesadas... que haya alguien!!! ahora no hay nadie custodiando los cielos. Mejor que haya empresas que quieran invertir y mejorar el servicio, no como el Estado que no ha invertido dinero en décadas para comprar mejores sistemas. Lamentablemente esa es la realidad.
Pablo Biró, secretario gremial de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), denunció ayer una “cuasi colisión”, que se habría producido “entre un avión de United Airlines y otro de Andes, entre las ocho y las nueve de la mañana, en el límite entre Buenos Aires y Córdoba”. El incidente se habría resuelto “gracias al TCAS (Traffic Colision Avoidant System), equipo que, a bordo del avión, detecta el riesgo y da directivas al piloto para una maniobra evasiva”. El titular de la Asociación de Controladores de Tránsito Aéreo (ACTA), César Salas, también sostuvo que “un avión MD 80 de la empresa Andes tuvo que bajar abruptamente dos mil pies (algo más de 700 metros), al estar en la misma línea de 35 mil pies que un Boeing 777 de United, a una distancia de unos 20 kilómetros; a esa distancia, el choque se puede producir en segundos”. El dirigente de Controladores citó como causa “que no hay cobertura de radar”.
400 personas? desconozco la suma total de ambos aviones; cuyos pasajeros podrían haber sido víctimas instantáneas. Lo curioso es que el anuncio de la Ministra de que todo estaba bien vino con poca diferencia del incidente... y según veo en la televisión, en uno de los aviones viajaba, aparentemente, uno de nuestros ministros Fernández (el de los superpoderes). Miren que estuvieron también a punto de perder un gobierno, que es año electoral y pierden un ministro por sus mentiras...
Garré observó que, si las empresas aéreas internacionales advirtieran situaciones de peligro, “lo primero que harían sería cancelar los vuelos a la Argentina, ya que no correrían semejante riesgo”
¿Vamos a esperar a que lo hagan? Estamos cerca...
Marcelo Paredes, jefe de la torre de control de Ezeiza y miembro de ACTA, prefirió no citar la fuente que, en su gremio, habría señalado la cuasi colisión, ya que “queremos preservar la integridad física del controlador”, quien habría sido amenazado con sanciones por sus superiores de la Fuerza Aérea.
El artículo menciona varias veces sobre los intereses que siguen teniendo los militares por no soltar un mercado tan jugoso, en el que ellos tenían un control monopólico. Se maneja mucho dinero y poder, y aquí lamentablemente hay muchos militares de otros tiempo, no de los democráticos y más jóvenes, que todavía no llegan a esa parte de la cadena de mando. Personas que por cuestiones de status podrían seguir volando con aviones de papel.
Con respecto a los controladores aéreos, dice el artículo que deberían ser 36 y son 16 en Ezeiza... De manera que el problema no es solamente tecnológico, sino de voluntad. Lo ideal es que ambas partes, técnica y humana, estén bien coordinadas.
En fin, me retiro con mi vergüenza de argentino, que no vale mucho ante la sobreoferta. También hay inflación de eso (a pesar de que el gobierno inventa un nuevo índice para decir que hay deflación).
domingo, mayo 06, 2007
Jornada de Maquetismo y Wargames
Ayer tuve nuevamente el gusto y el honor de asistir a las muestras de maquetismo militar y civil que se organizan periódicamente en el Centro Cultural Bernardino Rivadavia. Como siempre, la he pasado genial con aquellas maquetas de todo tipo.
Tanques, aviones de todo tipo, dioramas, modelismo naval de todas las épocas, modelos de fantasía o ciencia ficción, ejércitos para wargames... todo eso junto, con una calidad y cantidad apreciable. Realmente recomendable para todos, lamentablemente a veces (como ayer) el clima no acompaña y falta algo de gente, o no se enteran todos los que deberían. Pero es una salida hermosa para la familia, novia y amigos, pasar un rato ahí, ya que encima la entrada es totalmente gratuita.
Yo fui como siempre invitado por un amigo que está en la parte de wargames, integrada por personas de lo más cálidas y versadas en historia militar de casi cualquier época. Una vez más me invitaron a jugar, pero yo no tenía tiempo... lamentablemente, porque iban a comenzar un juego de estrategia naval, a cañonazo limpio, entre ingleses, españoles y franceses. Y como tenía solamente dos o tres horas, y sabía que esas cosas suelen pedir más tiempo, pues tuve que rehusar.
Como siempre aprecié una enorme, enorme calidad en las maquetas, de todo tipo. Una de las más llamativas era la cabeza de un Depredador, casi a tamaño natural, en gesto desafiante. Los modelos de tanques, actuales y de la SGM, eran muchos y algunos eran interesantes además como representaciones de piezas únicas o poco conocidas. Esta vez hubo menos dioramas, y algunos los recordaba del año pasado, pero donde faltó eso, sobraron muestras de wargames y figuras pintadas.
Ah, y me fui con la satisfacción, el orgullo, de que me felicitaran por un libro que mi amigo me obligó a llevar, luego de verlo el jueves a la noche. Un libro muy especial, sobre el cual hablaré luego, que realmente es una joya dentro de mi naciente biblioteca de historia militar.
Tanques, aviones de todo tipo, dioramas, modelismo naval de todas las épocas, modelos de fantasía o ciencia ficción, ejércitos para wargames... todo eso junto, con una calidad y cantidad apreciable. Realmente recomendable para todos, lamentablemente a veces (como ayer) el clima no acompaña y falta algo de gente, o no se enteran todos los que deberían. Pero es una salida hermosa para la familia, novia y amigos, pasar un rato ahí, ya que encima la entrada es totalmente gratuita.
Yo fui como siempre invitado por un amigo que está en la parte de wargames, integrada por personas de lo más cálidas y versadas en historia militar de casi cualquier época. Una vez más me invitaron a jugar, pero yo no tenía tiempo... lamentablemente, porque iban a comenzar un juego de estrategia naval, a cañonazo limpio, entre ingleses, españoles y franceses. Y como tenía solamente dos o tres horas, y sabía que esas cosas suelen pedir más tiempo, pues tuve que rehusar.
Como siempre aprecié una enorme, enorme calidad en las maquetas, de todo tipo. Una de las más llamativas era la cabeza de un Depredador, casi a tamaño natural, en gesto desafiante. Los modelos de tanques, actuales y de la SGM, eran muchos y algunos eran interesantes además como representaciones de piezas únicas o poco conocidas. Esta vez hubo menos dioramas, y algunos los recordaba del año pasado, pero donde faltó eso, sobraron muestras de wargames y figuras pintadas.
Ah, y me fui con la satisfacción, el orgullo, de que me felicitaran por un libro que mi amigo me obligó a llevar, luego de verlo el jueves a la noche. Un libro muy especial, sobre el cual hablaré luego, que realmente es una joya dentro de mi naciente biblioteca de historia militar.
jueves, mayo 03, 2007
Dejar hacer, dejar pasar...
El 1º de Mayo pasado se conmemoró en Argentina el 25º aniversario del bautismo de fuego de la Fuerza Aérea Argentina, que tuvo lugar justamente en la Guerra de Malvinas ese día (*).
Como muchos argentinos, pasé el día con mi familia, descansando, comiendo bastante y demás, ya que ese día es feriado por el Día del Trabajador. Pensaba, al terminar el día, poner esa noticia en los foros de Por Tierra, Mar y Airea, agregando la noticia de que la FAA había incorporado a su inventario un nuevo avión moderno: el Pampa Serie II, una evolución del entrenador/avión de ataque a tierra, similar al Alpha Jet, que fue desarrollado en conjunto con Dornier hace bastante tiempo. Este avión nuevo reemplaza al Morane-Saulnier M.S.760 "Paris", un ya muy veterano avión de entrenamiento de origen francés, que es retirado de servicio este año.
Con estas buenas noticias me conecté a los diarios, buscando más datos... y me encuentro con esto:
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-84352-2007-05-02.html
¿Perder un piloto en tiempos de paz, en una ceremonia de recordación de los caídos y de sus éxitos? Puede pasar, nadie está exento de errores y accidentes... Pero el problema es que no es la primera vez. La FAA ha perdido ya varios aviones como algunos A4-AR y ahora este; el Ejército hace poco perdió un Bronco. Las condiciones de vuelo son muy malas, el material está muy anticuado y nunca recibió el mantenimiento a fondo que estos aparatos necesitan cada tanto. En particular los Mirage que tenemos son muy anticuados, todos ellos combatieron en la Guerra de Malvinas y algunos tenían ya otras guerras encima (los Mirage 5/Dagger fueron comprados usados a Israel, que los usó en 1967 y 1973, según tengo entendido). Este material está quedando desfazado en todo el mundo, porque las células ya están al límite de las horas de vuelo; ni hablar de las modernizaciones de sensores y demás sistemas, que no se deben haber realizado nunca.
Al Mirage III que cayó, aparentemente se le desprendió un tanque de combustible cuando estaba por aterrizar, lo cual debe haberlo desestabilizado demasiado; el piloto no pudo ni eyectarse ni avisar por radio.
La ministra, como otras veces, ha puesto en tierra todos los aviones del mismo tipo y ha dicho que no volarán hasta que se termine una investigación... ¿Cuál de todas? Cuando se cayó el Learjet dijeron lo mismo, aparentemente hay una auditoría general sobre todos los aparatos voladores de las FFAA, pero nunca se supieron los resultados, que son evidentes aunque no seamos expertos: todo es un desastre y nadie hace nada. Los aviones se caen y mueren personas, soldados entrenados con familias y seres queridos, a los cuales no se les da ninguna respuesta.
En el contexto general, todo coincide: si ni siquiera la aeronática civil está bien (el problema de los radares en los aeropuertos de Buenos Aires continúa, y seguimos sin radarizar las fronteras, a pesar de los anuncios), ¿qué podemos pedirle a la aviación militar, que cuesta más dinero? Al país le sobran divisas y recursos, eso se cansa de decirlo el presidente. Pero no se invierte al menos en lo mínimo indispensable.
Claro que me gustaría que se compraran aviones nuevos y más capaces; pero sé que esto es caro y difícil. Pero al menos que se invierta en seguridad y mantenimiento a fondo de estos aparatos que están en servicio desde hace ya más de dos décadas. De otra manera no solamente perderemos los aparatos, sino los pilotos, que son mucho más importantes para todos.
Ojalá alguien haga algo pronto. Yo, como argentino, sigo indignado ante la falta total de voluntad política y peor, de sentimientos humanos ante esas pérdidas de vidas.
(*) según tengo entendido, la FAA realmente tuvo sus primeras misiones de fuego en la las luchas previas a la Revolución Libertadora de 1955, pero supongo que no cuenta como bautismo de fuego porque los mandos estaban divididos y además, casi fue una guerra civil
Como muchos argentinos, pasé el día con mi familia, descansando, comiendo bastante y demás, ya que ese día es feriado por el Día del Trabajador. Pensaba, al terminar el día, poner esa noticia en los foros de Por Tierra, Mar y Airea, agregando la noticia de que la FAA había incorporado a su inventario un nuevo avión moderno: el Pampa Serie II, una evolución del entrenador/avión de ataque a tierra, similar al Alpha Jet, que fue desarrollado en conjunto con Dornier hace bastante tiempo. Este avión nuevo reemplaza al Morane-Saulnier M.S.760 "Paris", un ya muy veterano avión de entrenamiento de origen francés, que es retirado de servicio este año.
Con estas buenas noticias me conecté a los diarios, buscando más datos... y me encuentro con esto:
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-84352-2007-05-02.html
Un piloto militar murió ayer cuando su avión Mirage se estrelló en un descampado de Tandil, en medio de una exhibición de la Fuerza Aérea. El piloto, identificado como Marcos Peretti, de 28 años, ya había efectuado dos pasadas sobre la Sexta Brigada, en Tandil, donde se realizaba el acto, y cuando se preparaba para el aterrizaje su máquina cayó a tierra. Según las autoridades, las condiciones meteorológicas eran normales y Peretti se comunicaba normalmente con la torre de control, a la que no le había referido ningún problema. A ese desconcierto se sumó el generado porque el piloto no se haya eyectado. Lo que sí habría podido hacer es alejarse a un sector descampado para no caer sobre el público. Por orden de la ministra de Defensa, Nilda Garré, la Fuerza Aérea comunicó que dejará de operar este tipo de nave hasta que se sepan las causas del accidente. La Fuerza conmemoraba ayer el 25º aniversario de su bautismo de fuego durante la Guerra de Malvinas.
¿Perder un piloto en tiempos de paz, en una ceremonia de recordación de los caídos y de sus éxitos? Puede pasar, nadie está exento de errores y accidentes... Pero el problema es que no es la primera vez. La FAA ha perdido ya varios aviones como algunos A4-AR y ahora este; el Ejército hace poco perdió un Bronco. Las condiciones de vuelo son muy malas, el material está muy anticuado y nunca recibió el mantenimiento a fondo que estos aparatos necesitan cada tanto. En particular los Mirage que tenemos son muy anticuados, todos ellos combatieron en la Guerra de Malvinas y algunos tenían ya otras guerras encima (los Mirage 5/Dagger fueron comprados usados a Israel, que los usó en 1967 y 1973, según tengo entendido). Este material está quedando desfazado en todo el mundo, porque las células ya están al límite de las horas de vuelo; ni hablar de las modernizaciones de sensores y demás sistemas, que no se deben haber realizado nunca.
Al Mirage III que cayó, aparentemente se le desprendió un tanque de combustible cuando estaba por aterrizar, lo cual debe haberlo desestabilizado demasiado; el piloto no pudo ni eyectarse ni avisar por radio.
La ministra, como otras veces, ha puesto en tierra todos los aviones del mismo tipo y ha dicho que no volarán hasta que se termine una investigación... ¿Cuál de todas? Cuando se cayó el Learjet dijeron lo mismo, aparentemente hay una auditoría general sobre todos los aparatos voladores de las FFAA, pero nunca se supieron los resultados, que son evidentes aunque no seamos expertos: todo es un desastre y nadie hace nada. Los aviones se caen y mueren personas, soldados entrenados con familias y seres queridos, a los cuales no se les da ninguna respuesta.
En el contexto general, todo coincide: si ni siquiera la aeronática civil está bien (el problema de los radares en los aeropuertos de Buenos Aires continúa, y seguimos sin radarizar las fronteras, a pesar de los anuncios), ¿qué podemos pedirle a la aviación militar, que cuesta más dinero? Al país le sobran divisas y recursos, eso se cansa de decirlo el presidente. Pero no se invierte al menos en lo mínimo indispensable.
Claro que me gustaría que se compraran aviones nuevos y más capaces; pero sé que esto es caro y difícil. Pero al menos que se invierta en seguridad y mantenimiento a fondo de estos aparatos que están en servicio desde hace ya más de dos décadas. De otra manera no solamente perderemos los aparatos, sino los pilotos, que son mucho más importantes para todos.
Ojalá alguien haga algo pronto. Yo, como argentino, sigo indignado ante la falta total de voluntad política y peor, de sentimientos humanos ante esas pérdidas de vidas.
(*) según tengo entendido, la FAA realmente tuvo sus primeras misiones de fuego en la las luchas previas a la Revolución Libertadora de 1955, pero supongo que no cuenta como bautismo de fuego porque los mandos estaban divididos y además, casi fue una guerra civil
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