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lunes, julio 06, 2009

Robert S. McNamara (1916-2009)

Justamente hoy estaba recordándolo, al ver una vez más que la entrada de este blog sobre The Fog of War es una de las más visitadas. Un documental que estaba por volver a ver, ya que sólo lo hice en TV una vez, y que realmente merece una segunda mirada. Uno de esos documentales que no sólo te abren la cabeza a la existencia de cierta persona o situación, sino que te dejan pensando y esperando que surjan personas que puedan tomar la posta.

Miraré la cinta de nuevo, lo más pronto que pueda, como forma de homenaje. Lo otro que me queda es mencionar aquí su muerte, como harán otros muchos.

Hace bastante tiempo, me planteé el dilema de la definición de "buen hombre". Una de las que más me convencen, aunque incompleta, es la que dice que un buen hombre es aquel que, entre todas las debilidades y errores propios de la condición humana, sabe reconocer fallas, admitir culpas y tratar de enmendarlas y corregirlas. En ese sentido, Robert McNamara fue un "gran buen hombre", porque si bien cometió errores de gran envergadura en su puesto de Secretario de Defensa de EEUU durante la Guerra de Vietnam, no lo hizo como un fanático, sino con la sincera convicción de servir a su país y hacer lo correcto. En el proceso comprendió que él y muchos otros estaban equivocados, y no dudó en mostrar lo que pensaba. Trató de corregir a un gobierno enfermo de arrogancia, y luego, ya sea por su culpa o por su convicción de que debía seguir insistiendo, no dejó de gritar a los cuatro vientos que la mejor manera de luchar en una guerra era nunca comenzándola.

Como un certero analista de cuestiones numéricas, McNamara fue además un hombre con una formación humanista que le impidió quedarse solamente en las estadísticas. A fuerza de golpes terminó comprendiendo mucho sobre el impacto de las decisiones humanas en los números pequeños, y su conciencia moral no le impidió caer en los fallos de muchos ingenieros o analistas del sector privado que sólo buscar ahorrar. En este sentido, su decisión de hacer el Ford Falcon el primer automóvil que sale de fábrica con un cinturón de seguridad es tal vez una muestra de que él creía que la obligación moral de mejorar el mundo era de todos.

Por si fuera poco, en un mundo tan tecnificado y tecnofílico como era las décadas de 1950 y 1960, no dejó de marcarnos pistas sobre cómo la tecnología no tiene la solución a todos los problemas, y es necesario aprender a diseñarla y utilizarla para que sirva realmente en el mejoramiento de la civilización humana.

No me queda más que recomendar la lectura de este detallado artículo del New York Times, el cual hace una semblanza de este Secretario de Defensa tan particular y único, tanto por sus experiencias y errores como por sus enseñanzas. Y, claro, pedirles que vean The Fog of War. En él se resumen todas las cosas que los principales estadistas deberían saber, siempre que tengan al alcance el botón de la guerra.

viernes, febrero 20, 2009

Operación Valkiria (2008)

Valkiria (la llamo por su nombre en inglés y alemán) resultó ser todo lo que esperaba, incluso un poco más. Después de demorarse por tanto tiempo su estreno en Argentina, pude ir a verla y la verdad es que me gustó porque cuida muchos detalles que, en manos de otras personas, hubieran sido un desastre.

En primer lugar, han encontrado un buen balance. No es una película típica de conspiraciones (de hecho Brian Singer, el director, quería evitar que la película fuera "un montón de tipos hablando"). Los toques de acción están bien matizados, para que no sea tampoco una de tiros. En este sentido, ciertos elementos (como mostrar por qué von Stauffenberg perdió el ojo, una mano y casi la otra) nos ubican en medio de uno de los complots más largos, complejos y lamentablemente fallidos de toda la historia.

Porque la ubicación era parte importante de la transmisión de un "sentimiento de la época", y era lo más difícil de lograr. Valkiria narra el último de una serie de 15 intentos fallidos de matar a Hitler, llevados a cabo por importantes figuras militares y políticas de Alemania que veían en el dictador lo peor que podía pasarle a su país y al mundo.

Me gustó mucho que la historia comenzara por donde yo la abordé hace tiempo en los libros: el atentado de Treskow con una falsa botella de licor. Ese fue el intento más cercano, hasta el que narra la película, que realizó el grupo de complotadores, y sin duda uno de los más arriesgados. Muchas otras escenas nos meten de cabeza en una época muy compleja para la superioridad militar alemana, que entremezclaba las férreas tradiciones prusianas y los dilemas de no querer servir a un líder nefasto. Apenas comienza la película, se nos recuerda que TODOS los soldados y oficiales juraron lealtad directa a Hitler, y de allí comprendemos fácilmente el dilema de estos responsables militares: para proteger a su nación deben convertirse en traidores y faltar a su palabra.

Sin saber esto, es difícil comprender (dentro de la película y dentro de los libros) por qué diablos simplemente nadie le disparaba o armaba un golpe. Las figuras disidentes debían organizarse muy cuidadosamente, porque la Gestapo y las SS estaban vigilantes, y cada uno intento, fallido o no, arriesgaba a todos a cosas peores que la muerte.

El film enfoca eficientemente cómo cada persona dentro de la conspiración está dedicado a la causa, pero a veces requieren reclutar o trabar alianzas con otros que dudan sobre qué hacer, o no piensan ayudar ya que quieren estar del lado ganador. En este sentido, los personajes ayudan a comprender que en la época, todo era blanco o negro: o era un verdadero patriota o un nazi más. Cada uno, claro, escondía detrás de eso diferentes opiniones y creencias, pero todo se reducía a tomar la decisión correcta en el momento adecuado.

De manera que me fui muy contento al ver que la película reflejaba mucho de lo que estuve leyendo desde hace años, y lograra transmitir este dilema moral como centro de toda la cinta.

A esto ayuda que la película no sea ni bélica ni de acción (lo que hablaba antes del balance). A fuerza de ser histórica se toma pocas libertades, algunas de las cuales sólo las detectará un entendido en el tema. Lo que han logrado los guionistas, también, es "podar" el enorme árbol de conspiradores para no complicarle al público demasiado la trama. Esta poda, como digo, no es evidente para los no entendidos ni no crea huecos o desprolijidades. Ayuda mucho el hecho de que todo se centra en Stauffenberg, una decisión acertada porque simplifica bastante el asunto.

La decisión de poner a Tom Cruise en este papel me ha parecido correcta, a pesar de que se pierde en expresividad (creo que, igual que Nicholas Cage, es un actor que solo sirve para unos pocos papeles). Lo curioso es que Cruise es muy parecido a Stauffenberg, y por eso fue elegido. Una de las primeras fotografías de promoción (la que está acá al lado) de hecho me sorprendió por la similitud entre ambos, y ahí terminó de comprarme.

No soy fan de Cruise y de hecho creo que es un idiota más de la cientología esa, y desde acá pareciera ser que la controversia que se creó en Alemania es exagerada. Sin embargo a esta organización en Europa la tildan de totalitaria y linduras parecidas (después de todo, lavan cerebros), lo que explica muchas cosas. Curiosamente ha ayudado a promocionar la película, tanto en Alemania como fuera, así que al menos les ha funcionado por ese lado.

Veo en varios lugares que las críticas no han sido ni buenas ni malas, y concuerdo con ellas. La película no será un clásico ni una obra maestra, pero está lejos de ser un bodrio o algo aburrido. Vale la pena verla y aprueba con varios puntos por encima del límite. En dos horas exactas logra poner mucho de lo que tendríamos que leer en algún libro, y eso ya de por sí es muy complicado. Pero agregar otra media hora no creo que hubiera ayudado, y de hecho no se me ocurre nada que pudiera mejorarla fácilmente o agregarle algo que le falte.

Está completa así y me alegro que haya salido un buen producto por una simple razón. Es un capítulo lamentablemente poco conocido de la historia de la Alemania nazi, en donde unos pocos intentaron, con todo lo que tenían a mano, salvar a su país y al mundo entero de una de las peores tiranías de la historia. Personas que merecen ser recordadas (aunque no hayan salido en la película, porque la gente leerá ahora más libros al respecto), ideales y decisiones que deben ser elogiadas y conmemoradas ahora y siempre. Me parece justo, entonces, que aunque no sea una superproducción, que aunque no tenga enormes figuras o imprescionantes efectos especiales, haya conseguido ser bastante conocida ahora que estamos por entrar a un nuevo aniversario de tan nefasto conflicto.

Creo que, con Conspiracy (sobre la conferencia de Wansee), Sophie Scholl y El libro negro forman un interesante grupo de películas históricas, obligadas para cualquiera que quiera comprender realmente qué pasaba tras bambalinas en la Alemania Nazi: lo malo en la primera, lo bueno en las otras, que se focalizan en las figuras de los que luchaban contra ella.

Ojalá, como dicen algunos, esta película sirva para enfocar las luces sobre lo positivo que escondía ese período de la historia, y no solo sobre la oscuridad que caracteriza dicho período.


domingo, noviembre 30, 2008

Otros 30 años

En estos días se cumplen 30 años del casi conflicto entre Chile y Argentina por una serie de islas (Picton, Lennox y Nueva) en el límite sur del mundo.

La guerra que no fue, que pudo haber antecedido a la de Malvinas, con inesperados resultados. Se dice desde aquí que Chile estaba mejor preparado y que podría haber invadido la Patagonia, que sucesivos gobiernos argentinos habían dejado mal defendida y con mala infraestructura. Curioso caso en el que el estúpido orgullo argentino reconoce algo.

El conflicto se saldó, afortunadamente, con la mediación del Papa Juan Pablo II, quien fue aceptado por los gobiernos chileno y argentino (los dos muy buenitos y católicos, que se habían cansado de matar a todo lo que pareciera zurdo). En el arbitraje, el pontífice otorgó las islas a Chile, quien desde entonces mantiene su soberanía en la zona.

Existe una película chilena sobre el tema, llamada Mi mejor enemigo, de la cual tuve el honor de ver, en parte. La agarré empezada y me atrapó; me gustaría verla de nuevo desde el comienzo. Cuenta una historia simple de dos patrullas, una argentina y una chilena, perdidas en el mismo lugar y en la misma situación: cuidar de un pedazo abandonado del mundo, siendo vecinos y enemigos. Muy humana y muy latinoamericana. Muy recomendable; pueden saber más en el enlace.

Encuentro ahora en Clarín una nota bastante tonta, típicamente argentina. Deploro su tono patriotero y sus acusaciones veladas (Chile puede hacer con sus islas lo que quiera, para eso son suyas), pero tiene algunos datos interesantes sobre el casi conflicto. Que, espero, nunca vuelva a repetirse.

domingo, noviembre 23, 2008

Quantum of solace

Tengo varias maneras de comenzar con esto.

No soy de ver películas de Bond.

No vi Casino Royale, no entera, pero lo que vi me gusto. Y me dijeron que era muy buena. Fuentes muy confiables.

Así que, con dinero y tiempo libre por primera vez en un tiempo, fui.

Tal vez me terminó de convencer el poster, en el que Daniel Craig carga un MP5SD, que llama bastante la atención.



No me importó que no lo use más allá de la secuencia de inicio.

La verdad es que me resultó una película muy buena. Todos me dicen que las anteriores, las de Pierce Brosnan, pecaban de ser demasiado dependientes de los aparatitos y todo eso. Y es verdad, recuerdo haber visto partes de varias.

Aquí (como en Casino Royale, calculo) la fórmula es más piñas, más tiros de pistola, pero también más profundidad, tanto en los personajes como en la trama.

No doy spoilers, aunque me gustaría. Solo digo que es una película políticamente picante, que reconoce muchas mierdas del mundo del espionaje y la política internacional.

A eso se le suman buenas actuaciones (Craig es excelente, y lo podemos ver en películas nada violentas como Copenhague), buen guión, buena edición y dirección... Y una acción más que trepidante y vertiginosa.

¿Los aparatitos? Quedan en el olvido. Puro Bond duro, seco, frío. Pero que parece derretirse un poco. Más humano, dicen. Eso es bueno. Espero que sigan haciéndolas así. Que la influencia Bourne siga flotando por ahí

lunes, octubre 13, 2008

La amenaza bazofia

Acabo de ver Stealth. Bueno, los pedazos que pude soportar. Es todavía peor de lo que imaginaba. Rara vez empiezo a ver una película y la veo por partes a propósito.

No voy a sentarme a relatar las muchísimas inconsistencias y detalles técnicos que faltan, porque es obvio que en las ideas de los realizadores no hubo ningún interés, ni siquiera el más remoto, de darle un mínimo viso de realidad a la trama. Si todo sucediera en un futuro lejano y cambiaran los nombres de los países y cosas así, tal vez hasta rozaría lo aceptable. Pero ya veo por qué ni siquiera fue vista en EEUU, capital de las películas pochocleras.

Básicamente, es Fuerza Delta 27 con esteorides en presupuesto y efectos. E incluso así, creo que me quedo con Rambo IV (sin haberla visto, pero la elijo con los ojos cerrados) antes que semejante pérdida de tiempo y dinero.

Ni siquiera sé qué hago acá, salgo sacarme el asco y prevenir a algún incauto que pueda estar buscando información sobre la misma. No la veas. No, ni con tu novia. Ni con tu perro. Es una de las peores cosas que he visto.

Y aprovecho aquí para decir nuevamente en público que un 10% de la trama, lo más fácil, fue robado de una excelente película de anime que siempre recomiendo, Macross Pluss. Que tiene todo lo que esta no tiene: un buen y sólido argumento.

sábado, septiembre 13, 2008

Clone Wars

Me tomo el atrevimiento de reseñarla como película bélica porque así se nos muestra, al menos durante gran parte, aunque vayamos a ver una de jedis. Ya desde el principio, en los títulos, se oyen los gritos desesperados de los soldados clones pidiendo refuerzos o protestando por la falta de munición.

Y es que por algo me decido a analizar aquí ese detalle. La gran estrella de la película ya no son tanto los jedis, aunque en la segunda parte tengan mucho más protagonismo. Son los soldados clones, que aparecen por todas partes, como debería ser debido a su importante papel (no por nada le dan nombre a la guerra en sí).

Aunque uno pueda objetar las ridículas formaciones cerradas de combate de los droides (que se dejan destruir caminando en línea recta y en pelotones bien cuadraditos mientras disparan a mansalva) o los combates a tiro limpio a menos de 10 metros sin cobertura, hay que tener en cuenta que a los videojuegos hay que venderlos en alguna parte. En ese sentido, hay secuencias de la primera parte, en la que todo parece hermoso visualmente, pero al segundo uno se lo piensa como un videojuego de estrategia (esos que me encantan y hace rato no puedo jugar), y la cosa adopta un gusto nuevo.

El bloqueo y el acorralamiento de las tropas y los jedis frente a un ejército droide mucho más numeroso, el uso de la artillería como factor decisivo, el coraje de los comandantes y las estrategias, las muertes en frente de la cámara, las acciones de heroísmo y un largo etc., lo hacen recordar a uno muchas escenas de películas realmente bélicas. Aunque luego la película cambia de tono y adopta otras ropas, es evidente que los responsables han sabido tomar de muchos géneros lo más representativo (la música de jazz en algunas escenas de Coruscant es otro excelente ejemplo) para amalgamarlo en una sola experiencia. Algo muy bien logrado, aunque a veces la acción salte un poco demasiado rápido.

En este sentido, los soldados clones funcionan bien, aunque se puedan objetar algunas escenas algo obvias. Afortunadamente los escritores dejaron el poco humor a los droides de combate, aunque se comprende que siendo una película ATP (Apta para Todo Público, no AuTo Propulsada :D ) los chistes sean a veces algo simples y obvios.

Y yendo al equipo, he aquí otra razón por la cual la película, o al menos la primera mitad de ella, parece bélica. Naves de todo tipo, combates aéreos, de artillería, de fusilería laser, de grandes naves en la órbita de los planetas. Aunque no llegan a veces al nivel numérico de las películas anteriores, es evidente que las máquinas se dejan ver más. Cuesta menos animar semejantes cosas a este nivel gráfico, que hacerlo para que emparejen las texturas reales de los actores en persona. Esto nos permite ganar mucho en armaduras de clones, transportes, cazas, destructores y walkers de combate de todo tipo, a veces personalizados. La frutilla del postre: el noseart de un transporte de combate en donde vemos a una mujer bastante pechugona ataviada con la clásica armadura de los clones. Un detalle que saca una sonrisa y hace creíble todo.

Creo que puedo cerrar con eso. A pesar, nuevamente, de ciertos estereotipos más del cine de acción y western (tiroteos a distancia de puñetazos con armas largas y sin cobertura, principalmente), la película hubiera funcionado como película bélica de ciencia ficción, sino fuera porque la acción deriva hacia otra parte (cosa del argumento, que era bueno, y no de otra cosa).
Hace tiempo que quiero conseguir ciertos comics de Star Wars de la época de las Guerra Clónicas justamente por eso. Aunque uno sepa que son otra cosa, calculo que serán un buen sucedáneo para la falta de ciencia ficción bélica, al menos dentro de lo mainstream del ci-fi. Lo poco que he leído me ha gustado, y calculo que habrá otras joyas más por ahí.

Y para la serie animada de TV, que seguirá a la película con la misma calidad gráfica, espero que también siga con la misma calidad general. Espero capítulos cargados de acción clónica y bélica, así como conocer más a ciertos personajes que nunca han llegado a la pantalla o lo han hecho por pocos minutos.

viernes, junio 13, 2008

Macross Plus

El otro día tuve el enorme placer de volver a ver esta excelente obra de animación japonesa, que da drama y acción bélica en iguales partes, además de una gran calidad gráfica y sonora.

Situada como continuación de la serie o película de Macross (que para los japoneses es como Star Trek o Star Wars), no es necesario verlas para comprender la trama.

Los protagonistas forman un trío antagónico: dos pilotos de prueba y una cantante frustrada. Los tres se han criado en el planeta Edén, y han sido amigos durante años, hasta que un incidente secreto los alejó definitivamente. Muchos años más tarde se reencuentran en su planeta natal. Todo ha cambiado allí y en sus vidas.

Los dos pilotos están enfrentados profesionalmente: cada uno debe probar un prototipo del que será el próxima caza de superioridad espacial de la UN Spacy. Mientras Isamu Dyson, un piloto rebelde y problemático, prueba el YF-19 de comandos convencionales y alas en flecha negativa, Guld Goa Bowman, un híbrido humano-zentraedi serio y muy profesional, prueba el YF-21 comandando por ondas cerebrales. Ambos también están enfrentados en lo personal, pues hace ya tiempo es evidente que el amor por su amiga (el vértice del triángulo) los ha hecho enemigos jurados.

Myun Fan Long, mientras tanto, debe compensar la pérdida de su sueño de cantante siendo la productora de la nueva estrella pop del momento: Sharon Apple. Una idol virtual, un programa de computadora supuestamente inteligente y autónomo que tiene cautivado al público de toda la galaxia. Pero en realidad, Sharon y Myun esconden un secreto que luego saldrá a la luz de la peor manera y en el peor momento. Un secreto que Isamu y Guld deberán enfrentar juntos, muy a su pesar, mientras enfrentan el secreto personal que los ha enemistado hace ya tantos años.

A nivel visual, uno de los elementos que le da gran realismo a la serie es el hecho de que los encargados viajaron a la base Edwards de la USAF, y se quedaron allí estudiando el ambiente. La referencia es obvia, siendo que la base ficticia se llama "New Edwards" y desde el aire vemos que tiene la misma forma. Los chequeos de sistemas, el personal de mantenimiento y otras cuestiones aparecen de fondo, dando toques muy interesantes. Ni hablar de las escenas de combate, que aunque son irreales, son coherentes con el mundo Macross y no dejan nada fuera de lugar.

La miniserie de 4 episodios, de unos 25 minutos cada uno, fue luego adaptada a una película, agregándosele algunos minutos que detallan ciertos elementos de la trama.

Hace unos años, el argumento básico de Macross Plus fue robado adaptado para la película Stealth. De poco sirve que el director la nombre como "inspiración": la película se roba la parte espectacular (los combates de cazas y la tecnología) y queda solo un cascarón vacío. Stealth fue una decepción en términos económicos, lo cual es veredicto de la justicia poética. Sin la parte humana, la historia no funciona, porque los conflictos internos y externos de los personajes (no solamente del triángulo amoroso) son los que le dan profundidad y movimiento.

En resumen, una película o miniserie extremadamente recomendable para los que gusten de la animación pero también para los que quieran ver una película bélica diferente, con bastante de ciencia ficción y drama.

jueves, octubre 25, 2007

Cross of Iron (1977)

Hace tiempo que quería ver este clásico perdido de la Segunda Guerra Mundial. No me fue fácil. Hace mucho tiempo lo daban en Fox, cuando recién tenía cable; pero nunca lo pude ver, la daban muy de vez en cuando. Finalmente el canal se actualizó y dejó de pasar cosas viejas.

Luego incluso me la recomendó una muchacha española, por email, y ofreció enviarme una copia para que la viera y colgara la reseña en el sitio. Nunca sabré si finalmente me la envió o no, porque aquí no recibí nada, así que aprovecho para decir gracias si corresponde, y perdón por colgarme tanto, pero me pasa cada tanto. (En otros asuntos, gracias a todos los españoles que me han enviado regalos por el sitio.)

Bueno, que al fin el otro día la encontré vagando por la grilla de programación del canal Retro, así que la agendé y la vi. Y me pareció sinceramente excelente.

En primer lugar, creo que es cierto, como dice la Wikipedia, que es una película olvidada. Supuestamente es un clásico, pero uno dice "Puente sobre el Río Kwai", "Cañones de Navarone", etc. y todos la vieron... pero esta no. De hecho yo las demás las he visto hasta en DVD, pero "La Cruz de Hierro" no. Es una lástima.

Lo que me llamó la atención es que todos los resúmenes que he leído mencionaban al personaje de Stransky: "un oficial alemán obsesionado por conseguir la Cruz de Hierro, hará lo que sea por ella..." Y si bien es cierto que es el otro gran protagonista, el que mueve la historia desde lejos, digamos, el personaje de Steiner es realmente el central. Realmente hacen un buen dúo en todo sentido, con distintas locuras de guerra, uno más en las sombras, otro más en la línea del frente.

Así que creo un resumen mejor, para el que no la haya visto: llega este capitán Stransky al frente ruso, un militar aristócrata de los que tanto odiaba Hitler. Su obsesión: ganarse la Cruz de Hierro. Su arrogancia y su falta total de escrúpulos choca instantáneamente con el cabo/sargento Steiner, un curtidísimo soldado de reconocimiento con un equipo de verdaderos comandos. Steiner es un soldado super profesional, pero al cual la guerra ya le ha limado bastante la cabeza; un veterano frustrado y cínico que sabe que puede morir hoy mismo.

En este sentido me han parecido excelentes los personajes. Estamos en líneas alemanas pero no vemos UN nazi... sí así como se lee. Es el frente ruso y todos se dan por muertos ya; todos siguen obedeciendo y mostrando esa histórica resolución militar alemana de la época. Pero obedecen maldiciendo en sus adentros a Hitler y a todos los demás que los llevaron a eso, y nunca lo dicen, pero uno sabe que esos sentimientos están ahí, porque se ven el cinismo y la incredulidad. En ese sentido la ingenuidad primigenia de Stransky, que pide tanques y aviones para su contraataque, me pareció una idea genial. Cada personaje, casa oficial y soldado está perfectamente labrado por el guión y los actores.

Y tenemos que hablar bien del director también, Sam Peckimpah, que venía de hacer westerns y sin embargo la película no reemplaza indios por rusos. Realmente los montajes en las escenas de combate son muy buenos. Por un lado las secuencias más oníricas en donde uno no sabe donde está parado, la desorientación, los juegos mentales de los que pierden la cabeza... En fin, muchas cosas que no puedo contar para no revelar nada.

Ya alabé a los actores, al guión, al director... La trama es impecable, hay diálogos realmente excelentes, situaciones memorables, histeria, desolación... Es sencilla pero inesperada, profunda y rica en emociones humanas, pero no es una película arrogante, sino cruda y directa.

Termino alabando los "efectos especiales", representados particularmente por los T-34/85 reales usados para la filmación. Si bien he visto algunas cosas no igualmente reales (como los uniformes rusos y otras cosas que menciona la Wikipedia), son detalles que no saltan tan a la vista. En una época de tanta computadora y bolas de fuego hechas con nafta, ver explosiones reales, tanques de la época avanzando, disparando y atropellando realmente, es una brisa de aire fresco. Demuestra que uno, teniendo poca plata pero bien clara la idea, puede hacer lo que sea, sin tener que meter mano a cosas raras.

viernes, octubre 12, 2007

El libro negro (2006)

Fui a ver esta película cuando alguien me la recomendó, sobre la ya buena impresión que yo tenía. Y no quedé para nada defraudado.

Así como me lo habían dicho, la performance de la actriz principal, Carice von Houten, no solo es excelente sino además muy comprometida con el personaje, algo que el resto del elenco también comparte. Aunque el personaje de esta hermosa y decidida judía que actúa para la Resistencia Holandesa sea uno de los más golpeados por la trama, una y otra vez la actriz sabe reflejarlo como pocas veces he visto.

Sin decir mucho de la trama, lo poco que se puede decir ya dice mucho... :D Es 1944 y Holanda está siendo liberada por los Aliados. La Resistencia hace todo lo que puede, pero ni ellos ni los nazis están seguros de nada en el juego del perro, el gato y el ratón, en donde el espionaje y el contraespionaje y las traiciones se esconden por todas partes.

Así que creo que se convertirá ya en un clásico dentro de las películas de espías de la época, y algo tiene que se remite a ese subgénero. Es curioso el hecho de que no sabía que el director era Paul Verhoeven, más ligado (por su fama) a películas futuristas de tiros como Robocop, Total Recall o StarShip Troopers (película suya que odio por como destruye la novela de Heinlein). Y sin embargo no notamos ningún problema de adaptación: la película es muy buena en todo, y es evidente que no se trata de un mal director (lo digo porque creo que es la primera película suya de temática seria que veo).

La película tiene muchos detalles crudos, y creo que el principal punto a describir es ese: crudeza. Si tenemos en cuenta las excelentes actuaciones, los detalles técnicos impecables, y una trama bien pensada (ni muy sencilla, ni super complicada, pero sí ingeniosa y sorpresiva), todo eso da como resultado una excelente película. Sin reflexiones ya repetidas sobre el Holocausto, sin lo épico de las películas de guerra, sino una película íntima, en donde los personajes son más humanos que nunca.

domingo, junio 17, 2007

La caza al Octubre Rojo (1990)

Hace un tiempo vi el DVD en un estante de ofertas y no pude resistirme. Compré primer otra película, pero lo tuve en mente y cuando tuve algo más de dinero (no era mucho de todas maneras) volví y compré la película.

En la tapa dice que es una edición de coleccionista; de eso solamente tiene el trailer y las entrevistas a la tripulación, digo a los responsables de film :D No es que sea mala, pero por eso solo yo no diría que es solamente para coleccionistas. La película vale por sí sola, y así la hubiera comprado incluso sin ningún extra.

Esta tarde o mañana la veré, pero ya me divertí mucho con algunas de las anécdotas que cuentan. Realmente una película para tener en cuenta y mirar de nuevo, un clásico de la Guerra Fría.

lunes, junio 11, 2007

The Fog of War (2003)

Ganador de un Oscar como Mejor Documental, este largometraje de 95 minutos pinta, en entrevistas, material de archivo, audios nunca escuchados y mucho más, la historia de Robert McNamara, pieza clave de parte de la guerra de Vietnam (como Secretario de Defensa estadounidense) y también de parte de las estrategias de la Segunda Guerra Mundial.

Muchas veces me crucé con ese nombre en libros sobre la historia de Vietnam. Sin embargo, como me pasa con muchos nombres, no me focalicé en él. Por mucho tiempo lo mío fue la Segunda Guerra Mundial, y para cuando cambié un poco el enfoque y pasé a Vietnam (todavía no termino de leer todo lo que tengo sobre el conflicto) comenzó a interesarme algunas de sus acciones.

Un día como cualquiera encendí la televisión y allí estaba él hablando de sus orígenes, de sus días en el colegio... y no pude dejar de mirar. Tenemos a un hombre controvertido, lúcido, evidentemente brillante, relatándonos cómo aprendió sus 11 lecciones sobre la guerra (aprendidas en Vietnam, pero aplicables en general a todas):

1 - Empatiza con tu enemigo
2 - La racionalidad no nos salvará
3 - Hay algo más allá de nosotros mismos
4 - Maximiza la eficiencia
5 - La proporcionalidad debe ser una guía en toda guerra
6 - Consigue los datos
7 - La creencia y el ver están muchas veces equivocados
8 - Prepárate para reexaminar tus razonamientos
9 - Para poder hacer el bien, puede ser que tengas que hacer el mal
10 - Nunca digas nunca
11 - No puedes cambiar la naturaleza humana

Como pueden verse, sencillas, y sin embargo aparentemente tan difíciles de seguir... La primera y la última creo que son las que más me hacen pensar y marcan cuestiones que yo tengo en mente desde hace ya un buen tiempo.

Las anécdotas son muchas, pero sobresalen algunas, como las de la lección 2, que muestra que pueden existir países dispuestos a inmolarse en una guerra nuclear, durante la Guerra Fría. McNamara cuenta cómo el mundo se salvó por los pelos en varias ocasiones de cocinarse en fuego radioactivo. Y sin embargo, al salvarse tal vez pasaron cosas peores...

Decir más sería gastar las teclas inútilmente: los invito a verlo, porque sinceramente es algo imperdible, que muchos deberían ver, no solamente por gusto o interés, sino dentro de universidades y otras instituciones académicas. Sobre todo teniendo en cuenta cómo (en mi opinión) los temas militares y político-militares son bastante excluidos de las aulas.

En Argentina, puede verselo cada tanto en el canal de cable I-Sat, aunque desconozco si en otros países algún canal lo pasa (deberían). Y si no, siempre están los DVDs.

Artículo en Internet Movie DataBase
http://www.imdb.com/title/tt0317910/

Artículo en Wikipedia (en inglés); detalla las principales lecciones y ejes del documental
http://en.wikipedia.org/wiki/The_fog_of_war