jueves, octubre 25, 2007

Cross of Iron (1977)

Hace tiempo que quería ver este clásico perdido de la Segunda Guerra Mundial. No me fue fácil. Hace mucho tiempo lo daban en Fox, cuando recién tenía cable; pero nunca lo pude ver, la daban muy de vez en cuando. Finalmente el canal se actualizó y dejó de pasar cosas viejas.

Luego incluso me la recomendó una muchacha española, por email, y ofreció enviarme una copia para que la viera y colgara la reseña en el sitio. Nunca sabré si finalmente me la envió o no, porque aquí no recibí nada, así que aprovecho para decir gracias si corresponde, y perdón por colgarme tanto, pero me pasa cada tanto. (En otros asuntos, gracias a todos los españoles que me han enviado regalos por el sitio.)

Bueno, que al fin el otro día la encontré vagando por la grilla de programación del canal Retro, así que la agendé y la vi. Y me pareció sinceramente excelente.

En primer lugar, creo que es cierto, como dice la Wikipedia, que es una película olvidada. Supuestamente es un clásico, pero uno dice "Puente sobre el Río Kwai", "Cañones de Navarone", etc. y todos la vieron... pero esta no. De hecho yo las demás las he visto hasta en DVD, pero "La Cruz de Hierro" no. Es una lástima.

Lo que me llamó la atención es que todos los resúmenes que he leído mencionaban al personaje de Stransky: "un oficial alemán obsesionado por conseguir la Cruz de Hierro, hará lo que sea por ella..." Y si bien es cierto que es el otro gran protagonista, el que mueve la historia desde lejos, digamos, el personaje de Steiner es realmente el central. Realmente hacen un buen dúo en todo sentido, con distintas locuras de guerra, uno más en las sombras, otro más en la línea del frente.

Así que creo un resumen mejor, para el que no la haya visto: llega este capitán Stransky al frente ruso, un militar aristócrata de los que tanto odiaba Hitler. Su obsesión: ganarse la Cruz de Hierro. Su arrogancia y su falta total de escrúpulos choca instantáneamente con el cabo/sargento Steiner, un curtidísimo soldado de reconocimiento con un equipo de verdaderos comandos. Steiner es un soldado super profesional, pero al cual la guerra ya le ha limado bastante la cabeza; un veterano frustrado y cínico que sabe que puede morir hoy mismo.

En este sentido me han parecido excelentes los personajes. Estamos en líneas alemanas pero no vemos UN nazi... sí así como se lee. Es el frente ruso y todos se dan por muertos ya; todos siguen obedeciendo y mostrando esa histórica resolución militar alemana de la época. Pero obedecen maldiciendo en sus adentros a Hitler y a todos los demás que los llevaron a eso, y nunca lo dicen, pero uno sabe que esos sentimientos están ahí, porque se ven el cinismo y la incredulidad. En ese sentido la ingenuidad primigenia de Stransky, que pide tanques y aviones para su contraataque, me pareció una idea genial. Cada personaje, casa oficial y soldado está perfectamente labrado por el guión y los actores.

Y tenemos que hablar bien del director también, Sam Peckimpah, que venía de hacer westerns y sin embargo la película no reemplaza indios por rusos. Realmente los montajes en las escenas de combate son muy buenos. Por un lado las secuencias más oníricas en donde uno no sabe donde está parado, la desorientación, los juegos mentales de los que pierden la cabeza... En fin, muchas cosas que no puedo contar para no revelar nada.

Ya alabé a los actores, al guión, al director... La trama es impecable, hay diálogos realmente excelentes, situaciones memorables, histeria, desolación... Es sencilla pero inesperada, profunda y rica en emociones humanas, pero no es una película arrogante, sino cruda y directa.

Termino alabando los "efectos especiales", representados particularmente por los T-34/85 reales usados para la filmación. Si bien he visto algunas cosas no igualmente reales (como los uniformes rusos y otras cosas que menciona la Wikipedia), son detalles que no saltan tan a la vista. En una época de tanta computadora y bolas de fuego hechas con nafta, ver explosiones reales, tanques de la época avanzando, disparando y atropellando realmente, es una brisa de aire fresco. Demuestra que uno, teniendo poca plata pero bien clara la idea, puede hacer lo que sea, sin tener que meter mano a cosas raras.

viernes, octubre 12, 2007

El libro negro (2006)

Fui a ver esta película cuando alguien me la recomendó, sobre la ya buena impresión que yo tenía. Y no quedé para nada defraudado.

Así como me lo habían dicho, la performance de la actriz principal, Carice von Houten, no solo es excelente sino además muy comprometida con el personaje, algo que el resto del elenco también comparte. Aunque el personaje de esta hermosa y decidida judía que actúa para la Resistencia Holandesa sea uno de los más golpeados por la trama, una y otra vez la actriz sabe reflejarlo como pocas veces he visto.

Sin decir mucho de la trama, lo poco que se puede decir ya dice mucho... :D Es 1944 y Holanda está siendo liberada por los Aliados. La Resistencia hace todo lo que puede, pero ni ellos ni los nazis están seguros de nada en el juego del perro, el gato y el ratón, en donde el espionaje y el contraespionaje y las traiciones se esconden por todas partes.

Así que creo que se convertirá ya en un clásico dentro de las películas de espías de la época, y algo tiene que se remite a ese subgénero. Es curioso el hecho de que no sabía que el director era Paul Verhoeven, más ligado (por su fama) a películas futuristas de tiros como Robocop, Total Recall o StarShip Troopers (película suya que odio por como destruye la novela de Heinlein). Y sin embargo no notamos ningún problema de adaptación: la película es muy buena en todo, y es evidente que no se trata de un mal director (lo digo porque creo que es la primera película suya de temática seria que veo).

La película tiene muchos detalles crudos, y creo que el principal punto a describir es ese: crudeza. Si tenemos en cuenta las excelentes actuaciones, los detalles técnicos impecables, y una trama bien pensada (ni muy sencilla, ni super complicada, pero sí ingeniosa y sorpresiva), todo eso da como resultado una excelente película. Sin reflexiones ya repetidas sobre el Holocausto, sin lo épico de las películas de guerra, sino una película íntima, en donde los personajes son más humanos que nunca.

miércoles, octubre 03, 2007

Dos cara, una moneda

Da un poco de cosa comentar esto, pero es así: Casus Belli y Por Tierra, Mar y Aire se van a unir.

Así como se lee; lo pongo cortito para que no haya dudas. Un nuevo sitio que tendrá el material de los dos, combinado. Más el foro que ya existe.

Ayer he tenido la charla definitiva con el querido Duffman, creador de otro de los más grandes sitios militares en castellano, y la verdad es que la idea me ha caído excelente, por la buenas ideas que él tiene y la buena disposición, que es muy similar a la mía, de crear un sitio que respete ciertos temas que creemos básicos.

Se preguntarán ¿porqué? Y alguno hasta tenga alguna idea negativa sobre mí y mi sitio, que los ha habido. Pero no hay nada raro. Son dos sitios con gran trayectoria, con ideales muy similares y con mucho material. Si nos va bien por separado (que nos va muy bien a los dos, por lo que sé), tanto mejor nos irá juntos. Y como digo, curiosamente nos complementamos en muchos temas, así que la cosa va todavía más fácil.

La idea estaba, y no era mala, así que ¿para qué desaprovecharla? Por mi parte creo que Casus Belli, después de 7 años en la red no era ningún niño. Había crecido, y este año con el aniversario habían venido muchas cosas nuevas, principalmente el hosting y dominio propio. Pensar en más, para mí solo, era imposible. No hubiera sido negativo ni un estancamiento el quedarse así por un buen rato, porque el siguiente nivel ya era un tema aparte, que ni siquiera me había planteado seriamente.

La única opción para el crecimiento venía de la mano de una comunidad, algo que, reconozco, siempre quiso pero nunca pude formar. En parte, posiblemente por mi incapacidad o falta parcial de voluntad; en parte, puede ser, por mala suerte. El hecho es que siempre quise tener colaboradores como los que hay en PTMA, y no los encontré, a excepción de algunas pocas y muy loables muestras de apoyo y ayuda puntual.

Cuando apareció la idea, estaba en un proceso de cambio de perspectivas. Tengo muchas ocupaciones (y eso que sigo sin trabajo!!!) y tenía problemas para compatibilizarlas a todas y darles un orden de prioridad. Diversos eventos me ayudaron a comprender lo que debía hacer, y esta idea fue uno de ellos. Con el sitio en manos de un grupo de personas, no solamente haremos un mejor trabajo, sino que cada uno puede tomarse más tiempo para hacer su parte, liberándose un poco de la carga. Finalmente, es más divertido avanzar hacia una parte con gente a tu lado que te respeta y valora lo que haces.

Casus Belli puede seguir, así, en espíritu, si no en nombre, dentro de un proyecto más grande, pero con las mismas miras. Un proyecto que yo siempre deseé, lo cual lo hace todavía más lindo. No pierdo un hijo: tengo una nueva familia.

viernes, septiembre 28, 2007

Surcos en el agua

Tres días casi sin dormir (calculo unas 6 horas en total). Clases continuadas, con apenas 2 minutos de descanso, comenzando desde las 6 de la mañana y terminando hacia las 2 del día siguiente. Estar parado o en movimiento gran parte del día. Comida buena, al menos, aunque no muy abundante. Claro que no importaba el cansancio, había que seguir aunque fuera medianoche, hiciera frío y tuviéramos poco abrigo.

Hace unos días tuve la grata experiencia de compartir un campamento de instructores de artes marciales. No era lo que me imaginaba que iba a ser... pero fue más. No esperaba la marcialidad extrema, ni el cansancio extremo, pero tengo que decir que para eso me anoté, después de todo.

Aprendimos mucho, mucho, mucho, y eso es lo bueno. Yo, en particular, aprendí que lo que estoy haciendo es justo lo que deseo hacer. Un sistema fuerte, duro, pero flexible y superador; un sistema exigente pero solamente si te duermes, porque si sigues en movimiento, todo está bien.

También aprendí que expandí enormemente los límites de mi propio físico. Que después de todo ese castigo haya podido soportar patear, hacer posiciones y mantenerme de pie durante casi 2 horas desde provincia de Buenos Aires hasta Capital en un colectivo... dice mucho. Aunque supongo que es como siempre digo, la gracia está en no sentir nada, mucho menos dolor.

Fuimos y volvimos de madrugada... y al otro día, a seguir trabajando. Claro que el lunes todavía nos recuperábamos... pero ayer ya estábamos saltando cuatro neumáticos y haciendo patadas en el aire. Realmente esas cosas te abren la mente, por así decirlo.

sábado, agosto 25, 2007

Mucho, mucho material

Hace tiempo que no me sentaba a escribir en este blog sobre qué estoy subiendo al sitio, y cómo lo estoy haciendo. Curiosamente, ahora en uno de los días más ocupados, cuando tengo muchas prioridades mayores, se me ocurre tirar unas líneas.

Las actualizaciones mensuales de monografías siguen su curso. La de las minas navales sí que me hizo sudar, porque es uno de esos temas que no manejo, para los cuales tengo que investigar y aprender mucho antes de ponerme a escribir. En realidad, lleva mucho trabajo de reescritura, porque sigo descubriendo cosas y tengo que retrabajar lo que tenía pensado. No se suponía que ocupara cuatro páginas, sino dos.

Abriendo un paréntesis, estoy dando espacio para este tipo de situaciones, porque algunos artículos, como los del Leopard 2, estaban muy pesados para dos páginas nada más. Así que los iré dividiendo cada vez que lo considere necesario.

Volviendo al tema, me atrasé dos semanas con las minas navales, pero estaba dentro de lo planeado y estoy contento con el resultado. Aunque me gustaría poner más fotos, pero no entran...

Ahora tengo casi listo uno nuevo, sobre la historia de las bayonetas, el cual sí será más corto, de dos páginas. Va de un tema que me interesa mucho más, las armas blancas (dicho sea de paso, acabo de comprarme un nuevo cuchillo y estoy muy contento con la compra).

Afortunadamente el tema ya había sido elegido y recortado previamente; el hecho de que sea un tema breve me da tiempo para otras prioridades. Así que seguramente estaré subiéndolo los primeros días de septiembre.

miércoles, agosto 22, 2007

Pájaros de acero (La guerra aérea 1914-1918)

Firmado por Carlos Martínez Campos, se aclara en la tapa que es una edición ilustrada con 107 fotografías de alto valor documental. Y realmente se puede extraer bastante de sus fotos, incluso dos en las cuales se muestran los inicios del nose-art.

El libro en sí es una recopilación de historias y eventos bélicos relacionados con la aviación durante la Gran Guerra. La primera parte es un prólogo del autor, que resume cómo el avión pasó por varios trabajos (reconocimiento, caza, bombardeo) y cómo se adaptó a cada uno.

Hasta ahora esta es la parte más amena y útil, ya que muchos de los capítulos, de calidad variable (lo que casi hace sospechar que se trate de traducciones y/o adaptaciones de otros trabajos) narran hechos aislados, historias de aviadores poco famosos, eventos pequeños dentro de otros mucho más grandes. No es que esto no me interese; el tema es que la forma de abordarlos narrativamente es un poco vieja para mi gusto, y se pierden los detalles técnicos y tácticos. Casi son obras de ficción histórica antes que narraciones sobre el uso bélico de aparatos o historias de héroes.

Los capítulos, sin orden cronológico, cuentan historias sueltas sobre aviadores italianos en el desierto, globos de observación de artillería, zepelines de bombardeo, intrusión y extracción de espías detrás de las líneas enemigas (algo que me sorprendió descubrir tan temprano en la historia del Siglo XX), y un largo etc. Lamentablemente lo jugoso se pierde: datos técnicos, fechas precisas, lugares, etc.

Los textos, si bien cortos, me cansan un poco y teniendo en cuenta que el libro es largo, no es de extrañar que hace rato que lo haya comprado y recién esté por la mitad. Cada tanto me acuesto una noche y leo un capítulo, como mucho dos; en ese sentido es el único libro que leo cada tanto en casa. A esto contribuye su deplorable estado, del cual paso a hablar.

Se trata de la primera edición, de febrero de 1932, de la editorial Gil. Lo compré por muy poco dinero, unos pesos, pero lamentablemente esto se debe en gran medida a su pésimo estado. No existe el lomo, y las dos tapas se mantienen en su lugar (apenas) por dos trozos de cinta scotch, que también mantienen sujetas las hojas cosidas. Por otra parte, la tapa está cortada en un borde, muy maltratada en los costados y muestra marcas de uso y abuso. Las hojas en sí están todas (al parecer) y si bien están con esa textura polvorienta y reseca, no crujen demasiado. Son gruesas y lo único malo que puede suceder es que finalmente colapsen sus articulaciones, particularmente las hojas de fotografías, que son de otro tipo de papel.

Con respecto a las ilustraciones, son casi todas fotografías, agrupadas cada tanto en dos hojas consecutivas que no tienen mucho que ver con el capítulo en el que están insertas. Hay unas pocas de estas hojas que estaban pegadas entre sí; con algo de trabajo y mucho de cuidado logré separarlas, pero una o dos siguen resistiéndose y no quiero dañar más el material, así que supongo que quedarán así hasta que descubra una manera segura.

viernes, agosto 10, 2007

Cuerpos de élite, Planeta de Agostini

El otro día, de visita por mi librería de saldo y usados favorita, vi los tres tomos de esta enciclopedia. Yo tenía cuatro fascículos sueltos, de manera que sabía de qué iba.

Justo en estos días cobré unos pesos y aproveché para hacer una compra familiar (terminé yendo con mi hermano y mi mamá, y todos nos llevamos algo). En cuanto a lo militar, eso fue la elección.

Mirando los tomos con más cuidado veo que están un poco más maltratados de lo que parecían (cuando los encontré miré el primer tomo solamente, y por arriba). De todas maneras el precio era más que bueno, y lo gastado que están refleja uso, no abuso. El dorado de los lomos se perdió en dos de los tres tomos, la cinta de marcar las hojas está bastante desflecada en uno de ellos. No hay nada roto, pero si están gastados la parte superior de los lomos y las puntas y partes que rozan con las bibliotecas. Hasta donde pude ver, no tienen hojas sueltas y están todas en buenas condiciones. El tercer tomo está algo combado y muestra signos de humedad en las tapas, pero nada grave más allá de eso. Como dije antes, cosa del uso y no del abuso, teniendo en cuenta que la enciclopedia tiene sus años (21 para ser exactos).

Buscando en Internet no me queda claro si tiene 2 o 5 tomos (y teniendo 3, yo creo que la primera opción no es correcta). Como se trata de las tapas originales, me quedo más tranquilo. Incluso aunque falten dos tomos, no me molesta porque es una enciclopedia no cronológica, que mezcla episodios y descripciones de todo el Siglo XX. Además, no siempre se encuentran enciclopedias con sus tapas originales, en buen estado, y bien encuadernadas, por tan bajo precio.

martes, agosto 07, 2007

¿Qué ha fallado en Irak? del General Wesley Clark

Hace tiempo compré este libro al descubrirlo en una librería de saldo, a 10 pesos (es una entrada de cine para los que no sean argentinos :D). Como me interesa el tema y conocía al sujeto, que no por nada fue un general de 4 estrellas que fue comandante general de la OTAN, pues lo compré.

Subtitulado La guerra, el terrorismo y el Imperio Americano, da justamente eso: datos sobre la Tercera Guerra del Golfo, qué pasó con el terrorismo antes, durante y después de ella, y se habla mucho sobre este supuesto Imperio (el cual él dice que no existe ni debería existir). No es que me haya decepcionado, pero sí me hubiera gustado algo más, o lo mismo pero escrito de otra manera.

Yendo por partes. Se habla sobre la guerra, pero de manera superficial para lo que yo esperaba. Claro, después de leerlo, uno ve que el objetivo del autor era otro, y que justamente el libro tiene esas tres partes, aunque no estén divididas explícitamente. Supongo que para saber más sobre el día a día, tendré que comprar otro libro.

Sobre el terrorismo y lo que dice, la mayoría yo ya lo había leido o encontrado en otras partes, pero no deja de ser reconfortante saber que alguien más se daba cuenta de ciertas cosas. Lamentablemente se nota que él como militar, y con fuentes que todavía lo son, no puede decir ciertas cosas, que deja picando o sugiere. En la parte de las acusaciones, no cae en nada bajo: es un libro con un gustito a política (no por nada se barajó su nombre como pre-candidato presidencial demócrata, como lo dice la contratapa). Pero no es un libro de propaganda, sino de exposición de ideas y datos que para muchos son desconocidos.

En la parte más política, la del final, le habla justamente a una audiencia estadounidense, con un tono que los de afuera encontrarían un poco "pro-yanki" como se dice acá. Tratando de leer por arriba de eso, se aprende mucho sobre muchos temas de fondo. Allí Clark expresa que lo que muchos llaman el Imperio Americano no existe, porque nunca fue política estadounidense invadir países y ocuparlos indefinidamente (cosa que es cierta), sino más bien manejarse con presiones económicas, diplomáticas, algo de consenso y arreglos de todo tipo (y también, lo reconoce, en la Guerra Fría mucho de poner dictadores y cosas así, no siempre buenas). Estos errores, sin embargo, eran puntuales.

La política de Bush (aunque él nunca lo ponga textualmente, está implícito) rompe con esta tradición de conseguir lo mejor para EEUU con una combinación de diplomacia, presiones, acuerdos internacionales, alianzas, etc. (y eventualmente un ataque pero no una invasión). Se revela la loca idea de invadir siete países árabes en cinco años, idea del entorno de Bush que afortunadamente, podríamos decir, se empantanó mortalmente en Irak. Este Imperio que Bush trataría de fundar contradice todo lo que para Clark es y fue EEUU. Y justamente una de las conclusiones del libro es que EEUU no necesita ni puede ser un imperio, al menos no en los términos clásicos, justamente porque el mundo de ahora no acepta gobiernos autoritarios y decisiones unilaterales, algo que caracterizó estos años en el país del norte.

Este libro es recomendable, entonces, como libro de divulgación, para aquellos que no están tan metidos en la cuestión político-militar del momento, ya que es claro y preciso al detallar muchas cuestiones y revelar otras no tan conocidas. Por otra parte, sirve para cualquier investigador o interesado que a veces escuchó por la televisión o leyó en alguna parte cosas que luego no puede citar en trabajos de investigación serios, por no tener fuente. Clark retoma muchos de esos tópicos, rumores y afirmaciones y las respalda con conocimientos propios o cita algunos libros a tener en cuenta.

Confieso que me costó leerlo, y eso que es corto, pero creo que no es culpa del libro sino mía, por haber creído que encontraría otra cosa.

jueves, julio 26, 2007

Saltó la térmica

Como se habrán dado cuenta, desde hace unos días www.casusbelli.com.ar no está disponible por una cuestión de ancho de banda. Hasta este momento era suficiente lo que tenía pactado con la empresa de hosting. Yo veía que el tráfico subía pero pensé que aguantaría un poco más, me dormí y, preocupado por otros temas (personales y profesionales) no me di cuenta a tiempo. Así que les pido disculpas.

Estoy renegociando el tema y espero que pasa agosto esté solucionado, de todas maneras es una linda mala noticia, ya que habla de que el sitio sigue creciendo y hay cada vez más gente que lo visita y se queda a mirarlo. No es como que me gusta que haya pasado, pero hay cosas peores.

Así que gracias a todos los que lo visitan.

La Segunda Guerra Mundial y la economía



Hace tiempo encontré en una librería de saldo este libro, que compré con algo de duda pero que finalmente me entusiasmó. Lamentablemente, como allí lo indica, es el primer tomo y no creo que encuentre el segundo fácilmente, pero así son las cosas. El título original en inglés es War, Economy and Society, 1939-1945, y el autor es Alan S. Milward.

El texto analiza algunos temas muy interesantes, como si era o no rentable para Alemania la ocupación de tantos países (no lo era, se gastaban más recursos en mantener a los soldados y gobiernos títere que en lo que se sacaba en materia prima o productos manufacturados); los planes que tenía Alemania para Europa (especializar a cada país en lo que era mejor, ya fuera producir bauxita o energía eléctrica pero centralizando todo); los problemas de organización industrial que tenía Japón; las diferencias en la forma de diseñar, planear y producir que tenían EEUU, Inglaterra y Alemania; los diferentes organismos de planificación industrial y asignación de recursos de cada país, etc.

En total, se responden muchas preguntas que uno como historiador aficionado nunca tiene o difícilmente surgen, como la cantidad de horas hombre que se necesitaban para ciertas cosas, la cantidad de materias primas que se manejaban por años, etc. Lamentablemente como insiste muchas veces el autor, la falta de datos claros en ciertos casos (Japón e Italia pero también a veces la URSS) no nos dejan margen para hacer análisis precisos, pero sí para comparar algunos aspectos.

lunes, julio 23, 2007

Pobres huérfanos

Que soy un poco adicto a los libros, ya lo deben saber si siguen este blog... y es que me pueden, particularmente si están a buen precio y son de buena calidad.

Pero también, particularmente, si los encuentro huérfanos y veo que nadie los compra. Hay libros más o menos raros, que si uno va a la misma librería muchas veces, los descubre invariablemente en el mismo estante del mismo mueble, sumando polvo... y eso me suele poner mal, sobre todo si el libro en sí me interesa.

Varias veces me ha pasado esto de ir vigilando un libro, indeciso sobre su compra, hasta que al final un día me canso y me decido a llevarlo... porque siempre me decido a llevarlo, salvo que alguien me gane de mano (que también ha pasado algunas veces).

Hace unos días me pasó con Atlas de la Tierra Media, un hermoso libro grandote, de tapa dura, que recopila mapas extrapolados de las obras de J. R. R. Tolkien y los explica con referencia a los textos. Los que conozcan, sabrán que puede ser una guía perfecta para entender, principalmente, El Silmarillion, aunque también hay referencias a El Hobbit y El Señor de los Anillos.

Puesto de costado en un estante que no era para su tamaño, perdido entre libros de otros temas (aunque cerca de los de C.S. Lewis, irónicamente), acumulaba polvo y tenía algunos daños muy menores. Mis contactos bibligráficos me permitieron conseguirlo a muy buen precio. No es que no hubiera podido comprarlo antes; es que realmente no lo consideraba prioritario. Pero una mezcla de súbito fervor por el autor (estoy comprando la Biblioteca Tolkien de Planeta Agostini) y la carita triste con la que me seguía mirando el cachorrito me terminaron de hacer decidir.

Así que lo traje a casa, calentito, mi mamá lo lavó (estaba percudido, los colores ya no brillaban en la tapa) con algo de limpiador de muebles, cosa que me asustó al principio pero ella aseguró que no perjudicaba nada el material. Y sí, quedó muy lindo. Lo tengo en la mesita de luz, para cuando vuelva a leer el Hobbit (me lo deben todavía) y quiera seguir con más cuidado la travesía de Bilbo, Gandalf y los enanos.

Ah, y ahora sí, oficialmente ya no tengo espacio en las bibliotecas para más libros, y termino apilándolos sobre mesas, cajas, etc. (para que no toque el piso los pobres). Si mi hermano se muda pronto, como quiere, y se lleva SUS muebles, estoy frito...

viernes, julio 20, 2007

Por el techo

A diez días del cierre del mes, casi casi no tengo ancho de banda en el servidor... que cosas, el éxito trae problemas... :D

Casus Belli sigue creciendo en visitas, en gente que escribe... todos los meses tengo más visitas y accesos de todas partes, así que gracias a todos los que se interesan. Veremos si para el mes que viene tengo que pedir más ancho de banda...

miércoles, julio 18, 2007

Hábitos que no mueren

Ayer me hice una escapada para visitar una librería de usados y saldos, que me dijeron tenía una amplia colección de mangas de saldo, a excelente precio. Yo quiero volver a la historieta japonesa continuando algunas series, así que miré... lamentablemente eran todos tomos nuevos, y yo busco los primeros de las series, y el único que me interesaba, el nº 5 de Rurouni Kenshin, tenía estampado un "$6" con fibrón indeleble en la tapa... así que paso, prefiero pagar el doble pero comprarlo intacto.

Con un poco de tiempo todavía, deambulé por el lugar. Muy surtido, muy variado. E inevitablemente caigo en la parte militar, donde hay algunas enciclopedias de la Segunda Guerra Mundial. Muchos tomos de "El Tercer Reich", excelente enciclopedia que nos muestra por dentro el régimen de esos años. Lamentablemente ya he comprado todos los números que pude, a un precio irrisorio de 5 pesos, en otras librerías, y es raro encontrar tantos ejemplares juntos. Estos salen cada uno 8 pesos, así que dudo...

Tomo un par, los hojeo para ver su estado de conservación (hay que tener cuidado con las cosas de saldo, particularmente las tapas, pueden dar malas sorpresas). Al abrir uno, siento un ligero crack del pegamento. Eso me dice que ese libro debe ser mío. Así que me los llevo.

Ya no tengo espacio en mi casa para libros, particularmente esos tan grandes... pero el hábito es difícil de matar.

miércoles, julio 04, 2007

Luces fuera

Llega el momento y me tiembla la mano... pero bueno, hay que hacerlo.

Adiós amiga; siempre te recordaremos.

Bajo el dedo y pulso el botón.

Está hecho. Se hunde, y yo la saludo con muchos recuerdos.

Pero había que hacerlo.

martes, julio 03, 2007

Adiós a una buena amiga

Comenzó el mes cumpleaños de Casus Belli!!!
Nada más ni nada menos que 7 años continuados en la red, y se sigue celebrando con el hosting nuevo y todas las novedades de estos meses.

Lamentablemente tengo que anunciar una mala que sale con todo esto... para no volver a escribir todo, les copio el anuncio que hice para la lista de correo del sitio.

Hace tiempo que debía haber enviado este mensaje, pero estuve muy ocupado últimamente con motivos personales, realmente ocupado, y además existía siempre un sentimiento de rechazo.

Casus Belli está cumpliendo en estas fechas 7 años, al igual que la lista, que fue creada al 4 de julio de 2000. Sin embargo, a diferencia del sitio, no ha crecido. No es la primera vez que digo que, para mí, la lista no había resultado lo que yo esperaba, lo que yo deseaba. Esto es, más allá de los debates (buenos, malos, eso es discutible) que terminaron llevándose a varios miembros importantes y sobre todo, crearon una atmósfera algo enrarecida en los que quedaron.

La lista, para mí, no estaba funcionando desde antes de todo aquello, por la simple razón de que no existía la participación que yo buscaba. Había, sí, preguntas, respuestas, pero nada más allá de esos episodios aislados: no la veía como una comunidad, que era lo que quería formar. Casus Belli estaba pensado de manera unidireccional, por así decirlo: yo escribía para el resto. La lista del sitio debía ser el lugar de comunicación multidireccional, en donde todo hablaban con todos. Y creo que nunca fue así. Posiblemente los pocos miembros originales, o los más antiguos, estarán en desacuerdo. A más de uno, la lista les sirvió, al menos de manera puntual, para descargar alguna duda o inquietud.

He tenido muchas iniciativas para incorporar al sitio, y a todas las he probado; la mayoría han resultado. El blog no parece tener mucha audiencia, pero eso no me importa, porque lo que yo quería era escribir, no necesariamente ser leído; además es algo que se soluciona con un poco más de esfuerzo y táctica. He agregado videos, he cambiado el diseño, mudado la página a un servidor pago, con dominio propio y mucho espacio y transferencia; he puesto publicidad para mantener eso, y funciona... Todo funciona; incluso sigo conociendo personas a través de los mails que me envían y me alientan y corrigen detalles.

Sin embargo, como dije, la lista desde el comienzo ha sido la gran excepción. Ahora está ahí anclada, desde hace mucho tiempo, como uno de esos buques de guerra que han sido parte de la historia, más o menos humildemente, pero que no sirven ya por obsolescencia o fallas de diseño, y que al no poder ser mejoradas, tiene que irse.

Fue así que decidí desactivar la lista, considerando que por cuestiones diversas (en parte, tengo que admitirlo, un error técnico mío al pulsar algo que no debía de Yahoo, que no puede ser revertido y me impide el reclutamiento) no le sirve ya a nadie. Somos 104 miembros mudos, y aunque yo quitara la moderación, dudo que sirviera de algo, porque antes éramos más y tampoco hablábamos. Así que creo que es lo correcto, al menos desde mi punto de vista.

Lo veo, de nuevo, como a uno de esos buques de guerra que, en lugar de dejarlos oxidar en puerto, los hunden en maniobras reales para simular condiciones de combate. Al menos le damos un final honorable.

Dejo poco margen para que me manden mails, porque pienso hacerlo mañana, 4 de julio de 2007, día del 7º aniversario, como una medida simbólica. A partir de entonces, ya tienen mi mail en el sitio para decirme lo que piensan. No creo que valga la pena reemplazarla por una lista nueva, con nueva gente, porque tampoco puedo moderarla, al igual que no puedo moderar esta por falta de tiempo; tampoco sé si serviría de algo. Pero si alguno tiene alguna idea y quiere participar, que me diga. La de otra lista la he descartado, aunque me pueden convencer; por otra parte, no tengo recursos para sustentar un foro, y siendo que existen páginas tan buenas con foros propios, como la de Portierramaryaire. com, el cual he recomendado muchas veces, me parece redundante intentarlo de nuevo. Sencillamente les sugiero que me vean allí, y prueben el sitio que estoy seguro les va a gustar; en mis escasos minutos de todos los días es uno de los tres foros en toda Internet en los que me permito entrar y "perder el tiempo".

En fin, alargo la despedida... y es que no quiero hacerlo. Pero en mi vida he aprendido que se prueba, se prueba, se prueba... y si sigue sin andar, se cambia. Y ya alargué demasiado esta despedida.

Así que nos vemos más adelante, en el sitio, en el blog, en algún foro... o en mi mail si tienen algo que decirme.

Saludos y cambio y fuera.


Más adelante contaré algunas cosas más, pero esta semana estoy sepultado. Menos mal que pude subir el sitio el otro día... entre los cortes de luz y los de Internet, no se puede hacer de todo.

lunes, junio 25, 2007

El nacimiento de un sueño

Hace ya casi 7 años comencé a dedicarme a una afición que nunca pensé que me llevaría a aprender tanto. Hace ya casi 7 años nacía Casus Belli.

Siempre me habían interesado las máquinas de guerra y trataba de leer y mirar todo lo que tuviera que ver con ellas, la guerra y la historia en general, dejando de lado, por así decirlo, las cuestiones políticas y a veces morales (sobre las cuales iba formando una opinión aparte). Cuando mi familia consiguió un acceso limitado a Internet, hacia finales del siglo XX, me di cuenta de que allí había un gran potencial para aprender. Ya podía dejar de buscar solamente en libros y revistas de segunda mano, en películas o documentales (si es que teníamos televisión por cable con canales interesantes). Ahora podía mantenerme más al tanto de todo lo que pasaba... y de todo lo que había pasado.

Al poco tiempo fue notando un patrón: todos los sitios que encontraba estaban en inglés. Yo me manejaba relativamente bien con el idioma, y de hecho aprendí muchas expresiones técnicas y no tan técnicas de esa manera. Pero además de leer, a mí siempre me gustó escribir, preguntar, investigar. Poco a poco fue surgiendo una idea: crear una página sobre armamento, un pasatiempo de lectura e investigación que luego creara algo que otros pudieran explorar y del cual pudieran aprender lo poco que yo sabía.

Casus Belli surgió así, de manera bastante rudimentaria, en un servidor gratuito. Al tiempo, cambió de servidor, y luego de nuevo. Casi perdí la cuenta ya; pero lo importante es que fui aprendiendo valiosas lecciones con cada caída del servicio, cada cambio de objetivos, cada reseteo de la parte gráfica. No es raro ahora que Casus Belli tenga tantas secciones, algunas menores y algunas mucho mayores; cada una refleja un anhelo, un determinado objetivo, el ansia de responder determinadas preguntas (propias o ajenas).

Durante mucho tiempo consideré, de manera bastante egocéntrica, que Casus Belli era el mejor sitio sobre tecnología militar en castellano (y así lo ponía en el título, lo cual no deja de avergonzarme un poco todavía). Es cierto que por un buen rato, creo que fue el único; y si fue uno de los mejores, fue más que nada porque los demás eran pocos, y también eran de calidad.

Con el tiempo fueron surgiendo otros sitios, algunos generales como este, otros enfocados en ciertos períodos históricos. Conozco muchos de ellos y puedo decir que son excelentes, y realmente me da gusto "competir" con ellos, en el buen sentido. En ese contexto, el objetivo general de Casus Belli ha cambiado radicalmente, ya que hay muchos lugares para que el internauta común pueda informarse de ciertos temas, y sobre todo, mantenerse informado y compartir su afición e interés.

Pero a pesar de todo, el anhelo, las ganas de trabajar en este proyecto siguen estando. Como suele suceder, a veces ha decrecido, incluso hasta el punto de pensar en abandonar; pero ahora con ya 7 años de experiencia, sigue resurgiendo mes a mes, y en gran medida gracias al aporte material y anímico de muchos visitantes, asiduos y ocasionales.

Con motivo de estos 7 años de vida iré poniendo a disposición del público una serie de artículos monográficos, con un enfoque particularmente divulgativo, ya que veo que muchos de los visitantes no son aficionados a la historia militar y no tienen porqué saber algunos temas que para el resto son "básicos". Espero que les resulten interesantes.

Gracias una vez más a todos por su apoyo, críticas y comentarios bien intencionados.

martes, junio 19, 2007

De himnos y banderas

Los argentinos tenemos dos particularidades (sí, dos más, y van...): tenemos Monumento e Himno a nuestra Bandera Nacional.

Del monumento hablaré dentro de poco; de nuestro himno a la bandera, me basta contar una anécdota que recién escuché de boca de nuestros ilustre tenor José Cura (rosarino como yo). Allá por 1906, se estrenó una ópera en donde existía una aria en particular: el tenor la cantaba a la bandera argentina, dentro de la historia, y envuelto en dicha insignia. Fue tanta la emoción que el público pidió que la repitiera, y al hacerlo el tenor, la gente escuchó de pie. A partir de ese momento se la adoptó como himno, a pesar de no haber sido pensada de esa manera; de hecho, como bien contaba José Cura, es bastante difícil de cantar (si lo sabremos los argentinos) porque tiene muchas variaciones entre bajos y agudos.

Ese himno que tiene tantas anécdotas... Cura ejemplificó, creo que perfectamente, lo que pienso sobre algunos temas (ver cuestión Malvinas e ingleses) con otra anécdota. Él cantó muchas veces este himno, la Aurora, en todas partes del mundo, enorgulleciéndose de él. En Inglaterra, ante 45.000 ingleses, tuvo la hombría de bien de comentarle a la audiencia que quería hacerlo no solamente por ser él argentino, sino como gesto de reconciliación, de dejar en el pasado lo que está ya en el pasado. Y según cuenta, mientras él lo cantaba, las 45.000 personas se pusieron de pie, con una mano en el corazón, como si fuera su propio himno. Creo que aquello lo dice todo.

Y del Monumento a la Bandera, ¿qué puedo decir? Es un orgullo para nosotros. Uno la anécdota de Cura a las mías, y recuerdo cuando en la primaria y secundaria, a eso de las 7 de la mañana (generalmente temblando de frío), izábamos la insignia del mástil mientras cantábamos su himno. Me enteré más adelante que eso no se hace en otros países, y como siempre, me llama un poco la atención. Creo que es un gesto de buen patriotismo para nuestros hijos e hijas, haga frío o calor, el honrar a nuestro mayor símbolo patrio.

Hace 50 años, el 20 de junio de 1957, se inauguraba el Monumento, en el lugar en donde el general Belgrano enarboló por primera vez la Bandera Argentina. El Monumento se venía proyectando desde 1898; en una constante demostración de la naturaleza argentina, los sucesivos gobiernos lo habían demorado más y más. Pero finalmente lo tuvimos, y es hermoso. A partir de ahora, con las reformas y las nuevas luces (se inauguran hoy), será todavía más hermoso.

Mañana cumple 50 años; y la ciudad, como siempre, festeja tirando la casa por la ventana. Como no tenemos fecha de fundación, es algo que nos compensa. Todos los años hay desfiles cívico-militares y muchas actividadades culturales; las de este año han sido todavía mayores y más espectaculares.

De más está decir que me siento orgulloso y muy emocionado de poder vivir este momento, y aunque no pude asistir a muchas de estas celebraciones, las de hoy y mañana no pienso perdermelas.

Dice José Cura, que ahora vive en España, que cuando uno está en Argentina, canta el Himno Nacional bajito, con vergüenza (y es un himno difícil de atinarle a los tonos, hay que reconocerlo) y mira la bandera como si no estuviera ahí. Pero cuando está uno afuera por mucho tiempo, mira la bandera o escucha el Himno y se emociona. No dudo que a mí me pasaría.

domingo, junio 17, 2007

La caza al Octubre Rojo (1990)

Hace un tiempo vi el DVD en un estante de ofertas y no pude resistirme. Compré primer otra película, pero lo tuve en mente y cuando tuve algo más de dinero (no era mucho de todas maneras) volví y compré la película.

En la tapa dice que es una edición de coleccionista; de eso solamente tiene el trailer y las entrevistas a la tripulación, digo a los responsables de film :D No es que sea mala, pero por eso solo yo no diría que es solamente para coleccionistas. La película vale por sí sola, y así la hubiera comprado incluso sin ningún extra.

Esta tarde o mañana la veré, pero ya me divertí mucho con algunas de las anécdotas que cuentan. Realmente una película para tener en cuenta y mirar de nuevo, un clásico de la Guerra Fría.

lunes, junio 11, 2007

The Fog of War (2003)

Ganador de un Oscar como Mejor Documental, este largometraje de 95 minutos pinta, en entrevistas, material de archivo, audios nunca escuchados y mucho más, la historia de Robert McNamara, pieza clave de parte de la guerra de Vietnam (como Secretario de Defensa estadounidense) y también de parte de las estrategias de la Segunda Guerra Mundial.

Muchas veces me crucé con ese nombre en libros sobre la historia de Vietnam. Sin embargo, como me pasa con muchos nombres, no me focalicé en él. Por mucho tiempo lo mío fue la Segunda Guerra Mundial, y para cuando cambié un poco el enfoque y pasé a Vietnam (todavía no termino de leer todo lo que tengo sobre el conflicto) comenzó a interesarme algunas de sus acciones.

Un día como cualquiera encendí la televisión y allí estaba él hablando de sus orígenes, de sus días en el colegio... y no pude dejar de mirar. Tenemos a un hombre controvertido, lúcido, evidentemente brillante, relatándonos cómo aprendió sus 11 lecciones sobre la guerra (aprendidas en Vietnam, pero aplicables en general a todas):

1 - Empatiza con tu enemigo
2 - La racionalidad no nos salvará
3 - Hay algo más allá de nosotros mismos
4 - Maximiza la eficiencia
5 - La proporcionalidad debe ser una guía en toda guerra
6 - Consigue los datos
7 - La creencia y el ver están muchas veces equivocados
8 - Prepárate para reexaminar tus razonamientos
9 - Para poder hacer el bien, puede ser que tengas que hacer el mal
10 - Nunca digas nunca
11 - No puedes cambiar la naturaleza humana

Como pueden verse, sencillas, y sin embargo aparentemente tan difíciles de seguir... La primera y la última creo que son las que más me hacen pensar y marcan cuestiones que yo tengo en mente desde hace ya un buen tiempo.

Las anécdotas son muchas, pero sobresalen algunas, como las de la lección 2, que muestra que pueden existir países dispuestos a inmolarse en una guerra nuclear, durante la Guerra Fría. McNamara cuenta cómo el mundo se salvó por los pelos en varias ocasiones de cocinarse en fuego radioactivo. Y sin embargo, al salvarse tal vez pasaron cosas peores...

Decir más sería gastar las teclas inútilmente: los invito a verlo, porque sinceramente es algo imperdible, que muchos deberían ver, no solamente por gusto o interés, sino dentro de universidades y otras instituciones académicas. Sobre todo teniendo en cuenta cómo (en mi opinión) los temas militares y político-militares son bastante excluidos de las aulas.

En Argentina, puede verselo cada tanto en el canal de cable I-Sat, aunque desconozco si en otros países algún canal lo pasa (deberían). Y si no, siempre están los DVDs.

Artículo en Internet Movie DataBase
http://www.imdb.com/title/tt0317910/

Artículo en Wikipedia (en inglés); detalla las principales lecciones y ejes del documental
http://en.wikipedia.org/wiki/The_fog_of_war

miércoles, mayo 30, 2007

Crecimiento

Estos días pude ver que el sitio, después de una más o menos importante caida en visita en abril, ha pegado un salto muy grande de público. Si bien sigue la tendencia de estos meses, el aumento ha sido más grande de lo esperado; y eso que todavía no he aplicado algunas cosas nuevas que tengo pensadas para el 7º aniversario, y que ya estoy preparando (principalmente la primera monografía).

Pensé que todo se debería a la publicación de los artículos sobre las Armas V, pero veo que todavía no aparecen en los radares de algunos... habrá que esperar que Google lo haga.

Con respecto a la caida de abril, me ha llamado la atención; aunque fue mixta (cayeron algunos indicadores, pero otros no), lo principal es que no cayeron mucho los promedios de visitas por día.

Me da mucho gusto ver que sigue habiendo muchos visitantes por día, incluso llegando a promedios de 800 visitas por día. Eso teniendo en cuenta que algunos artículos son muy detallados, y se trata de un sitio más que nada para entendidos o personas que tienen mucho interés en estos temas. Sin embargo espero seguir acercándome a los que no saben mucho de asuntos militares y son, según lo que me expresan en sus mails, un interesante aporte al sitio.